Maridajes de verano: vinos de Toro para la temporada estival
Hay lugares que no sólo se disfrutan, también se saborean. El del viñedo zamorano, teñido de luz en julio, es uno de ellos. Allí, bajo un sol que lo acaricia todo, Bodegas Frontaura & Victoria elabora vinos con alma que no solo cuentan una historia, sino que también invitan a vivirla. Ahora que los días se alargan y los planes giran en torno a la mesa, esta bodega familiar propone un viaje sensorial a través de maridajes que huelen a vacaciones y saben a tierra.
La propuesta es sencilla pero ambiciosa: acompañar los sabores
del verano con vinos que no pasen desapercibidos. Desde un aperitivo
en la terraza hasta una cena de celebración, hay una botella que
encaja en cada momento.
“Nuestros vinos, con su carácter y estructura, son capaces de acompañar la frescura y delicadeza de los ingredientes de temporada sin perder su esencia”, explica Camino Pardo, directora general de Bodegas Frontaura & Victoria. “Hemos trabajado junto a sumilleres y chefs para diseñar maridajes que realcen tanto la gastronomía como la singularidad de nuestros vinos”, añade.
Rosado para el aperitivo: alegría embotellada
El Frontaura & Victoria Rosé 2023, con un coupage
de 85% Tempranillo, 10% Syrah y 5% Verdejo, es un vino fresco, vivaz,
ideal para comenzar cualquier comida con el pie derecho. Su ligereza lo
convierte en el aliado perfecto de entrantes mediterráneos: desde unas
gambas al ajillo hasta una burrata con tomate y albahaca. Pero es en los aperitivos
donde realmente brilla: una tabla de quesos suaves, una parrillada de verduras
o un arroz de marisco lo convierten en protagonista sin robar el foco.
Verdejo con alma de chef
El Frontaura & Victoria Verdejo 2022 es todo
menos un blanco convencional. Procedente de viñedos en La Seca (Valladolid)
y criado ocho meses en barrica de roble francés, este Verdejo revela una
complejidad poco habitual en su gama. Perfecto para platos con fondo
pero sin artificios: unos espárragos blancos, alcachofas confitadas o un
ceviche bien aliñado encuentran aquí un compañero que los respeta y realza.
Tinto que juega en verano
Si alguien pensaba que el tinto no tiene cabida en
los meses de calor, es porque no ha probado Dominio de Valdelacasa. Expresivo,
equilibrado y con la acidez justa para mantener la frescura, es ideal para carnes
blancas y pescados grasos a la brasa. Un rodaballo o un solomillo ibérico
con reducción de frutos rojos encontrarán aquí una réplica elegante, sin
excesos ni estridencias.
El rey de las noches al aire libre
Cuando la cena se alarga, el Frontaura Crianza toma
la palabra. Es un vino redondo, estructurado, que pide platos con
carácter: carnes maduradas, guisos de verano, quesos curados...
Es fácil imaginarlo acompañando una parrillada bajo las estrellas, en
esas noches en que el vino se convierte en parte de la conversación.
Aponte+: sofisticación sin pretensiones
El buque insignia de la bodega, Aponte+, es un tinto elegante,
versátil, que no teme a los desafíos. Va bien con todo lo anterior, pero
también con lo inesperado: bacalao al horno, tostas de foie con
confitura de higos, incluso postres con base de chocolate. Para
quienes buscan un vino con el que cerrar —o empezar— una comida especial,
esta es la elección.
Una bodega con historia, una visión contemporánea
Desde su fundación en 1999, Bodegas Frontaura &
Victoria ha apostado por el equilibrio entre tradición e innovación.
Sus vinos, arraigados en la D.O. Toro, reflejan el carácter de una
tierra singular y la mirada apasionada de su directora general, Camino Pardo
Álvarez, enamorada del viñedo zamorano desde que lo pisó por primera vez.
Este verano, sus botellas invitan a mirar el vino desde otra
perspectiva: como un acompañante fiel, un ingrediente invisible
que transforma lo cotidiano en excepcional. Y quizás, también, como el mejor
souvenir que uno puede llevarse de una escapada a la España interior.