El pueblo blanco de Huelva hermanado con Texas que es el secreto mejor guardado de Andalucía
La provincia de Huelva lo tiene todo: costa, naturaleza y maravillosos pueblos donde suele reinar la tranquilidad. Si buscas escapar del bullicio de las grandes ciudades, tenemos un destino rodeado de montes y bosques, donde podrás asegurarte una estancia con el relax como protagonista. Se trata de Cortegana, un rincón andaluz donde el tiempo parece haberse detenido y es ideal para recargar las pilas, en parte por los pocos turistas que te vas a encontrar. Además tiene una curiosidad añadida: sus estrechos lazos con la ciudad norteamericana de Menard gracias a Fray Alonso Giraldo, un religioso franciscano nacido en Cortegana que jugó un papel importante en la fundación del estado de Texas.
La silueta del castillo coronando la montaña
Situado en el corazón de Huelva, adentrarse en Cortegana es emprender un viaje por nuestro pasado. Recorriendo sus callejuelas medievales teñidas de blanco y salpicadas de elegantes casas señoriales tendrás la sensación de retroceder en el tiempo. Pero sin duda, el mejor legado de este pueblo fronterizo es su castillo, que dominando la localidad se mantiene como guardián silencioso de historias centenarias. De origen medieval y declarado Bien de Interés Cultural, está totalmente restaurado y merece la pena visitarlo, no solo por su valor arquitectónico, también porque ofrece unas magníficas vistas del pueblo y la serranía que lo rodea.
Junto al castillo se encuentra la Ermita de la Virgen de la Piedad, Patrona de Cortegana. Construida en el siglo XIII, este pequeño y sencillo templo fue la primera presencia cristiana en estas tierras. Está ubicado en un elegante jardín y forma con la fortaleza un recinto de más de trescientos metros cuadrados.
Durante el descenso al pueblo nos encontramos con la Iglesia del Divino Salvador, el edificio religioso más importante de la localidad. Levantada entre los siglos XIV y XVI en estilo gótico mudéjar, es un relevante testimonio del patrimonio de la región. En ella destaca la Portada del Perdón, único vestigio del templo original del siglo XIV.
No hay pueblo de Huelva sin su casino
Casi todos los pueblos de la provincia de Huelva cuentan con un casino, pero el de Cortegana con su estilo modernista es realmente espectacular. Situado en la plaza de la iglesia, el Casino de Arriba es obra del arquitecto Pérez Carasa. Y no es el único, porque en la Plaza de la Constitución se encuentra el «casino de abajo», construido en época más reciente.
Una de las plazas de toros más antiguas de España
En el popular barrio de la “Peñalta”, una de las zonas más altas del pueblo, se encuentra la que está considerada una de las plazas de toros con más antigüedad de nuestro país. Construida en 1854, en forma circular y piedra oscura, es una visita muy recomendable.
Pasear entre paisajes de bosques y arroyos
Por su situación privilegiada, Cortegana es un destino perfecto para disfrutar del aire serrano de la zona entre paisajes de postal. Para ello puedes recorrer alguno de los muchos senderos que se encuentran por los alrededores. Una experiencia que te permitirá adentrarte en frondosos bosques de encinas y alcornoques, arboledas de choperas y olmos bañados por arroyos y ríos. Una relajante experiencia que te permitirá recargar las pilas con la naturaleza como protagonista.
Una ruta muy interesante y fácil de realizar es la de los Molinos de Agua de Cortegana, un recorrido circular de 8 kilómetros, donde además de ir encontrando restos de antiguos molinos harineros, se puede disfrutar de la vegetación del Parque Natural a lo largo del curso del arroyo de Las Carabañas.