Caso Adam Walsh: el atroz crimen de un niño de 6 años que cambió las leyes de EE.UU.
El caso de Adam Walsh remeció a los Estados Unidos por las circunstancias de su desaparición y la violencia de su asesinato. Pese a ello, su historia ayudó a renovar la legislación americana y marcó un precedente para que los centros comerciales actuaran con más eficacia y rapidez en cuanto a la desaparición de menores.
Asimismo, el padre de Adam, John Walsh, se volvió una figura pública por su lucha contra el secuestro de infantes y los delitos en general. No solo fundando organizaciones, sino también conduciendo un famoso programa de televisión que ayudó a las autoridades a capturar más de mil criminales durante su emisión.
La desaparición de Adam Walsh
Adam Walsh era un niño de 6 años que, acompañado de su madre Revé, asistió a un centro comercial el 27 de julio de 1981 en Florida. Mientras la mujer revisaba unas lámparas, el pequeño se quedó embelesado en una estantería donde se mostraba una consola Atari. Con el permiso de la adulta, el niño se quedó ahí, sabiendo que no debía moverse. Sin embargo, cuando su mamá regresó, él ya no estaba.
Pese a buscarlo por todas partes, Adam no apareció. Revé hizo la denuncia de su desaparición y la búsqueda empezó casi de inmediato. Resultados de la investigación revelaron que el pequeño se encontraba jugando con James Martin, de 12 años, cuando un grupo de adolescentes quería quitarles los controles. Se armó un pequeño disturbio hasta que Kathy Schaffer, empleada de la tienda, retiró a todo el grupo, incluyendo al niño. Al ser tan pequeño, y existir fallas en las cámaras de seguridad, no se supo cómo el menor encontró su fatal destino hasta varios años después.
El 10 de agosto de 1981, unos pescadores encontraron la cabeza del niño flotando en un río, a más de 160 kilómetros del centro comercial. Registros dentales confirmaron su identidad, pero el resto de su cuerpo jamás fue encontrado. Así, los padres tuvieron que enterrar a Adam, desconsolados por el terrible crimen.
¿Quién mató a Adam Walsh?
Dos años después, el nombre de Otis Elwood Toole se asoció con la desaparición de Adam. El hombre confesó desde prisión ser el autor del crimen, por lo que la investigación se centró en comprobar su relato. Según él, el pequeño estaba solo cerca al centro comercial y decidió atraerlo a su auto ofreciéndole juguetes. Luego, lo llevó hasta su casa en Jacksonville y ahí terminó con su vida. Asimismo, reveló que el resto del cuerpo fue quemado en la casa de su madre.
Sin embargo, Elwood Toole era una persona con problemas psiquiátricos, por lo que su confesión debía ser comprobada. Para ese punto, la versión que daba cambiaba y las pruebas estaban irreversiblemente perdidas. Tanto el arma homicida como una alfombra ensangrentada sin procesar, todo perjudicaba la posibilidad de acusarlo. Finalmente, el hombre falleció en 1996, sin ser condenado por el crimen de Adam, pero años más tarde, se confirmó que todo apuntaba a que él era el autor.
El legado de la desaparición de Adam Walsh
Pese al trágico desenlace, el caso de Adam Walsh contribuyó a mejorar la legislación estadounidense. En primer lugar, todos los centros comerciales tienen el llamado “Código Adam”, un protocolo que se activa cuando un menor se pierde en uno de estos establecimientos. Sumado a ello, John Walsh se convirtió en un activista contra los delitos a menores, impulsando la creación del Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados (NCMEC). Asimismo, en el 2006 se promulgó la Ley Adam Walsh de Protección y Seguridad Infantil, con la que se creó el registro de delincuentes sexuales, aumento de penas para los abusadores y tomó en cuenta la protección en línea de los menores.
Asimismo, John Walsh condujo el programa ‘America’s Most Wanted’ dedicado a brindar datos sobre criminales buscados, con la esperanza de que alguien brinde información para su captura. Durante 23 años, el espacio logró capturar más de mil delincuentes y le dio la notoriedad al padre de Adam para impulsar organizaciones y leyes en post de proteger a los menores. Actualmente, John y Réve Walsh siguen casados, y tuvieron tres hijos más, continuando con su vida, pero con el recuerdo de su hijo siempre presente.