A días de que se aplique la nueva política arancelaria de Trump: ¿Qué esperar de las tasas para Chile?
A solo días del 1 de agosto, fecha en que comienza a regir la nueva política arancelaria de Estados Unidos, una delegación chilena se encuentra en Washington negociando las tasas que se aplicarán a nuestro país.
Para el grupo negociador, encabezado por la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Claudia Sanhueza, la mayor preocupación es el arancel del cobre que, de acuerdo a los últimos anuncios del presidente Donald Trump, podría llegar al 50%. Esto último, afectando las exportaciones de Chile a Estados Unidos, especialmente en el largo plazo.
En ese contexto, la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, defendió las gestiones del Ejecutivo, recalcando que ante el actual escenario -el que describió como “convulso” e “incierto”-, nuestro país ha tomado ciertos resguardos. “Tenemos una diplomacia activa, no pasiva, y eso quiere decir que frente a los anuncios que ha hecho el presidente Trump en materia de subir los aranceles al cobre ha habido una preparación. No estamos improvisando, y esa preparación ha sido establecer canales de negociación con los encargados comerciales de Estados Unidos”, explicó.
La ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo. Imagen: Agencia ATON.
De todas maneras, entre expertos y miembros de la industria existe preocupación sobre qué logrará la delegación chilena en Washington y cuáles serán los aranceles que finalmente se aplicarán a Chile.
En conversación con Radio Universidad de Chile, el ex director de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales, Osvaldo Rosales, afirmó que Chile tiene a su favor varios factores, entre ellos, el hecho de que el equipo negociador está “bien preparado” y que, además, existe el precedente del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre nuestro país y Estados Unidos.
Sin embargo, el economista también señaló que en el país norteamericano “no es que estén primando las buenas razones, los buenos argumentos ni los acuerdos con que se han comprometido”.
“Estamos en una situación bastante inédita en que la principal economía del mundo pasa por encima de alianzas que ha firmado, está acosando al multilateralismo y utilizando los aranceles como mecanismo de coerción. La verdad es que nadie está en condiciones de pronosticar lo que pueda acontecer en los próximos días”, aseguró Rosales.
El economista, Osvaldo Rosales.
Por su parte, el académico de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, Jorge Berríos, apuntó a los acotados tiempos con los que están trabajando los negociadores chilenos y observó que, ahora, la atención debería estar en si el gobierno norteamericano “va a hacer alguna excepción con Chile con respecto a este tema, porque esto se está aplicando a varios minerales”.
“Está el cobre, el acero, Entonces, no sé si EE.UU. va a tener algún tipo de criterio diferente con nosotros u países exportadores de cobre”, comentó. Respecto a los valores que podrían adoptar las tasas arancelarias, Berríos estimó que “cualquier cosa que esté bajo el 50% de aranceles ya es bueno” porque, a su juicio, “los Tratados de Libre Comercio ya no existen”.
“Técnicamente, la pelota la tiene él [Donald Trump]. Y lógicamente va a determinar las condiciones que quiera. No vamos a volver a foja cero con el tratado que teníamos ni mucho menos, sino que la expectativa es tener el menor arancel posible”, advirtió.
En contraste, el ex subscretario de Relaciones Económicas Internacionales, José Miguel Ahumada, enfatizó en que, pase lo que pase, Chile se verá afectado, e instó a mirar con atención qué puntos deberá ceder el país para conseguir bajar los aranceles de Trump.
“Aquí no es que estemos obteniendo que se nos bajen los aranceles, sino que van a aumentar. El acuerdo comercial que tiene Chile con Estados Unidos plantea que los acuerdos estén a niveles muy bajos, pero lo que está haciendo EE.UU. es aumentarnos los aranceles en relación al umbral del TLC a cambio de que tengamos que reformar nuestros marcos regulatorios de inversión extranjera de acuerdo a los criterios de Estados Unidos. Esto es bien vergonzoso”, opinó.
El exsubsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, José Miguel Ahumada. Imagen: Raúl Zamora/Aton Chile.
Los aranceles y la acción del Gobierno
Consultado sobre el manejo que en general ha tenido el Ejecutivo frente al aumento de aranceles de Trump y al supuesto efecto que pudo haber tenido el acercamiento del Presidente Gabriel Boric a los BRICS, Rosales descartó tal relación.
A su juicio, la presencia del Mandatario en la última Cumbre del bloque o la visita del presidente de Brasil, Lula da Silva, a nuestro país, no se pueden relacionar con el hecho de que Trump aumentara las tarifas comerciales para el cobre.
“De hecho, pocos han notado que uno de los ‘acuerdos’, porque más que acuerdos son presiones, que consiguió Trump hace muy poco fue con Indonesia, que ingresó a los BRICS en enero de este año. La verdad es que es chimuchina que tiene que ver con el escenario electoral en el que estamos ingresando, pero no tiene más relevancia que eso”, aseveró.
Jorge Berríos, director del Diplomado en Finanzas de la Facultad de Economía y Negocios de la U. de Chile.
En contraste, Berríos sostuvo que el Gobierno pudo haber actuado de manera más cauta y conservadora para evitar que Chile terminará afectado por los aranceles. “Algunas acciones del Gobierno no sé si tienen un efecto real en Estados Unidos, pero, por lo menos, mediáticamente creo que no fueron las más acertadas posibles dada la contingencia que se estaba viviendo”, dijo.
Mientras, Ahumada aseguró estar decepcionado de la manera en que el Gobierno ha gestionado el tema porque, a su juicio, se ha cedido demasiado a los términos de Estados Unidos. “Yo hubiera esperado que el Gobierno tuviera una agenda mucho más progresista en esta área, de buscar alianzas regionales o de buscar discusiones con otros países que se están viendo afectados por estas acciones unilaterales. Ver qué está haciendo Colombia, cómo articularse con Brasil o colaborar con Panamá, que recibió este mismo tipo de amenaza, lo mismo con México. Muy por el contrario, el Gobierno ha aceptado todos los términos de discusión de Trump. Veo que hay una brecha entre lo que se dice y lo que se está haciendo”, acusó.