Ojos Negros: la vía verde más larga de España por el itinerario de un antiguo ferrocarril minero
En España hay miles de kilómetros de vías ferroviarias que han quedado completamente en desuso, y aunque algunas siguen abandonadas, hay otros tramos que han conseguido una segunda vida tras reconvertirlos en rutas de senderismo. Las conocidas como Vías Verdes son itinerarios asombrosos que discurren por los antiguos recorridos que hacían los trenes hace décadas, aunque en vez de vagones, ahora son los apasionados del trekking quienes pasan por ellos.
Según la página oficial de Vías Verdes (Fundación de los Ferrocarriles Españoles), hace tres décadas había unos 7.600 kilómetros de vías sin uso, y se han restaurado unos 3.200 kilómetros para transformar esos recorridos ferroviarios en itinerarios para completar a pie o en bici. La más larga de todas es la Vía Verde de Ojos Negros, un impresionante itinerario de 167 kilómetros que atraviesa las provincias de Teruel, Castellón y Valencia y que es un desafío para los amantes del trekking.
La apasionante Vía Verde de Ojos Negros
La Vía Verde de Ojos Negro consta de 160 kilómetros de longitud que arranca de manera oficial en la localidad turolense de Santa Eulalia, aunque también es posible iniciar la ruta en la propia villa que da nombre a la Vía Verde, situada a unos 30 kilómetros. Desde cualquiera de los dos puntos se puede empezar este impresionante itinerario que está totalmente acondicionado tanto para senderistas como para ciclistas y cuya primera etapa termina en la ciudad de Teruel.
Tras explorar todos los tesoros de arte mudéjar de la urbe aragonesa, es hora de reemprender el camino, aunque durante los primeros instantes de la segunda etapa, los aventureros se topan con una extraordinaria obra de ingeniería, el Viaducto de Fuente Cerrada. Durante todo el recorrido, además de atravesar parajes espectaculares como el valle del Jiloca y de pueblos preciosos, los intrépidos que lo recorren también pasarán por puentes y túneles de las antiguas vías ferroviarias.
Tras subir a Puerto Escandón, la estación de tren de La Puebla de Valverde que marca el punto más alto de la ruta (a unos 1.200 metros de altitud), comienza un descenso por parajes kársticos y los montes de Sarrión, no sin antes pasar por la parada ferroviaria del precioso pueblo de Rubielos de Mora. Desde ahí se pasa la ‘frontera’ entre Aragón y la Comunidad Valenciana, por lo que los senderistas se adentran ya en el territorio de la provincia de Castellón en la última parte del itinerario.
Atravesando túneles y paisajes extraordinarios, así como bonitos pueblos castellonenses, los senderistas se van acercando poco a poco al final de esta apasionante ruta, la localidad de Albalat de Taronchers. A pesar de que el pueblo valenciano sea el punto y final oficial de la vía verde, lo cierto es que se puede llegar hasta Puerto de Sagunto y acabar este apasionante recorrido con el mar Mediterráneo como telón de fondo.