Inversión, diálogo con privados y un modelo socialdemócrata: los ejes económicos de Jara, según Luis Eduardo Escobar
El economista Luis Eduardo Escobar, con experiencia en el FMI y asesorías en gobiernos de centroizquierda, se integró recientemente al equipo económico de la candidata oficialista Jeannette Jara. Aunque nunca militó, fue parte activa de espacios ligados al PS y definió su posición como “socialdemócrata a la antigua”.
En entrevista con La Tercera, Escobar fue claro. “Jeannette Jara no es la candidata del Partido Comunista. Nadie desconoce que sea militante desde joven, pero creo que Jeannette Jara… está capacitada para representar estas posiciones de centroizquierda”, dijo.
Respecto al trabajo programático, el equipo (que incluye a economistas como Osvaldo Rosales, Andrea Bentancor, Nicolás Bohme y Sebastián García) tendrá plena libertad para formular propuestas. “Nosotros estamos aquí por lo que pensamos y lo que pensamos está escrito. Está registrado y no porque vaya a cambiar de opinión”, mencionó.
El programa presentado en la primaria será revisado a fondo. “Ese no es un programa de gobierno, sino que es un conjunto de ideas… Nuestra tarea es hacer un programa nuevo que respete la institucionalidad que tenemos hoy día en Chile y nos permita ganar las elecciones en noviembre”, explicó.
La candidata presidencial del pacto Unidad por Chile, Jeannette Jara. Dragomir Yankovic/Aton Chile.
En cuanto a su cercanía con la candidata, Escobar reveló un punto central, según sus palabras, “ella me dijo que era socialdemócrata y que no creía en la eliminación de las clases sociales, ni en la dictadura del proletariado”.
Desde el equipo económico, liderado precisamente por Escobar, se perfilaron lineamientos que apuestan por reforzar la inversión, fortalecer el diálogo con el sector privado y avanzar hacia un modelo socialdemócrata. Para el economista, sin exportaciones “Chile no crece”, y los motores fundamentales siguen siendo “inversiones y exportaciones”.
Respecto al vínculo con el mundo empresarial, subrayó que “tenemos que encantar de alguna manera al sector privado para que vuelva a invertir”, tarea que exige restaurar confianzas: “Los inversionistas privados en Chile han sacado mucha plata del país… lo que nos interesa es que ellos vuelvan a invertir en Chile, pero para eso se requiere confianza. Eso se consigue conversando para lograr los acuerdos necesarios”.
Frente al bajo crecimiento proyectado (2% tendencial en los próximos 10 años), el equipo propone impulsar sectores con alto potencial exportador, siempre con diálogo político. “¿Cómo hacemos para que los inversionistas tengan ganas de aprovechar las oportunidades de inversión que hay? Y eso requiere diálogo, acuerdos, conversaciones. Esa es la tarea política”.
Durante su exposición en la Sofofa, la candidata Jeannette Jara planteó medidas para facilitar inversión privada: reglas claras, revisión de regulaciones ineficientes, inversión estatal en infraestructura habilitante y, sobre todo, “paz social”. Como señala Escobar: “Sin paz social no hay inversión”.
Empleo y desempleo en Chile. Javier Torres/Aton Chile
Sobre tributos, la candidata cerró la puerta a una baja de impuestos corporativos. Escobar justificó que “con la carga tributaria actual ya tenemos dificultad para financiar lo que está aprobado por ley… Si bajamos la carga tributaria, vamos a tener un déficit mayor y eso generará un aumento de la deuda, lo que elevará la tasa de interés que afecta a todo el mundo”.
Consultado por el estado de la inversión en Chile, Escobar fue directo y sostuvo que “Falta confianza”. Asimismo, precisó que el bajo dinamismo no responde exclusivamente a este gobierno: “Durante los últimos 10 años la inversión ha crecido el 2%”.
Para el equipo, el sector privado es clave “en un país en que entre el 80% y el 90% de la inversión total la hace el sector privado, si lo miras con desconfianza, estamos liquidados”, advierte.
En materia laboral, el diagnóstico es claro: “Crecer, crecer, crecer. Si no hay crecimiento, ahí está la cifra de bajo empleo”, respondió ante la tasa de desocupación (8,9%) y la escasa creación de empleo.
Sobre la ley de 40 horas y otras reformas laborales, Escobar afirma que el impacto del estancamiento no proviene de estas: “¿La ley 40 horas? No me vengan con cuentos: en la mayoría de los países desarrollados se trabaja 40 o menos”. Advierte, sin embargo, que algunas modificaciones, como eliminar el tope de años en indemnizaciones, “serían un problema”, por lo que “no realizaría ningún cambio”.
En cuanto al salario mínimo, Escobar reconoce que “lograr los $750.000 es un número difícil de alcanzar sin tener efectos colaterales”. Añade que “ese número no es un compromiso” y que “ningún economista serio puede decir que el salario mínimo llegará a una cifra determinada en un plazo”.
El modelo económico propuesto se alinea más con las administraciones de la Concertación y la Nueva Mayoría: “Lo que se busca es seguir avanzando en tratar de construir un país más socialdemócrata, donde haya servicios más universales”.
Uno de los objetivos, si se avanza por esta ruta, será alcanzar un crecimiento económico del 4% en 2029: “Es una meta difícil, pero realista”.