Jóvenes de entre 18 y 30 años excavan en este yacimiento vacceo de Castilla y León buscando su trazado prerromano
Hasta Paredes de Nava han llegado para estudiar y poner en valor un yacimiento que algunos identifican desde hace más de un siglo con la antigua ciudad vaccea de Intercatia
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Muchos jóvenes aprovechan estas semanas de vacaciones para escaparse a la playa o a la montaña, juntarse con amigos y dejar atrás los apuntes o incluso sus primeros trabajos para disfrutar del verano. Aunque lo hagan pendientes del móvil y de las redes sociales, en cuanto se dan un chapuzón hacen lo que siempre se ha hecho si uno tenía la oportunidad de pasarlo bien en manga corta: alargar los días y las noches en pandilla y sin dejar de reír.
Sin embargo, también los hay que aprovechan este periodo para apuntarse a actividades de índole cultural y que tampoco pueden realizar durante los largos meses de invierno. Como desplazarse hasta un yacimiento arqueológico para hacer un trabajo de campo y descubrir elementos del patrimonio para conocer mejor de dónde venimos o quiénes y cómo vivían en el suelo que pisamos. Aprender varias páginas de historia pero de manera eminentemente práctica.
Es lo que ocurre en el pueblo de Paredes de Nava, localidad de la provincia de Palencia a la que han acudido casi una treintena de jóvenes de entre 18 y 30 años llegados de toda España -desde Pontevedra a Valencia, pasando por Badajoz, Burgos o Bizkaia- para formar parte de la campaña de excavaciones en el yacimiento arqueológico de “La Ciudad”. Las excavaciones forman parte de un proyecto de investigación que comenzó en 2007, año en que se fundó la asociación cultural “En busca de Intercatia” con el objetivo de estudiar y poner en valor un yacimiento que algunos identifican desde hace más de un siglo con la antigua ciudad vaccea de Intercatia y recuperar un patrimonio cultural que durante décadas quedó relegado al olvido.
35 hectáreas de ciudad
Si en los últimos años los trabajos se habían centrado en la espectacular muralla vaccea, con un avanzado sistema defensivo que está siendo ya objeto de estudio y discusión científica, en este verano las prospecciones se ubican en la trama urbana, tal y como explica Noelia Hoyos, codirectora de la excavación: “Estamos en un yacimiento vacceorromano de más de 60 hectáreas, de las cuales ya solamente 35 son de ciudad”. Los trabajos se centran ahora en dos zonas en torno a la calle principal de la ciudad, de más de cinco metros de anchura y vía empedrada, con edificios a ambos lados.
En uno de los lados están trabajando en lo que parece que fue un edificio público o semipúblico, dada la calidad de los materiales que están encontrando, mientras que en el otro lado hay unidades de habitación de origen romano y se está buscando el inicio de esa población vaccea. Pese al poco tiempo que lleva la campaña actual, ya han aparecido numerosos vestigios cerámicos y óseos, pero también algunos elementos de la vida cotidiana, como un pequeño sonajero. Se trata de excavar derrumbes para ir viendo si salen los materiales.
Noelia Hoyos destaca, del conjunto de campañas realizadas en este pueblo de Castilla y León hasta el momento, la importancia de los hallazgos en la muralla, de la que han localizado más de 2 metros de alzado y que podría tener una longitud de más de 1,5 kilómetros: “Hemos abarcado un trocito muy pequeño, queda mucho por hacer. Pero aun así es la única estructura que tenemos plenamente vaccea, por los materiales empleados para la muralla, como arcilla, gredas, barros y cenizas que se han ido compactando, y con un sistema defensivo interior y exterior con sus fosos y sus antemurallas, de gran importancia”.
La importancia de Intercatia radica en varios aspectos históricos, arqueológicos y culturales. En primer lugar, en su propia relevancia en el contexto de su época histórica, de la que constan descripciones ya en el año 151 a.C., en el contexto de la segunda guerra celtibérica. Los romanos aprovecharon sus infraestructuras y viviendas hasta, por lo menos, el siglo IV D.C., tal y como recogen numerosos manuscritos de la época. Sin embargo, su mayor esplendor se corresponde con el periodo vacceo en la Segunda Edad del Hierro, con hitos históricos como su heroica resistencia a los ejércitos romanos en el siglo 151 a.C., hasta el punto de que no fue conquistada, sino romanizada gracias a un pacto que la salvó de la destrucción.