Médicos estimulan el cerebro con magnetismo para frenar el deterioro de la afasia progresiva
Avanzar en la aplicación de tratamientos no farmacológicos para frenar el deterioro cognitivo de los pacientes con afasia progresiva primaria. Una investigación liderada por el hospital Clínico San Carlos en colaboración con el Gregorio Marañón y La Princesa demuestra que la aplicación de estimulación magnética en combinación con terapia del lenguaje mejoran las funciones cerebrales en estos trastornos neurológicos que provocan una pérdida gradual de la capacidad de hablar. Esta patología, considerada una variante singular del alzhéimer, no tiene hasta ahora ninguna terapia con beneficios a excepción de las sesiones de logopédica.
El método no invasivo empleado en este ensayo clínico se basa en la estimulación magnética transcraneal. A través de bobinas eléctricas colocadas en la cabeza se utilizan campos magnéticos para estimular áreas específicas del cerebro. «Hemos obtenido resultados positivos que se han visto en pruebas del lenguaje, en pruebas funcionales y en técnicas de neuroimagen», ha señalado Jordi Matías Guiu, neurólogo del hospital Clínico. Los resultados de este trabajo, el mayor que se realiza en el mundo sobre esta enfermedad, han sido publicados en la revista científica JAMA Network Open.
Durante seis meses, los investigadores probaron este método en 63 pacientes, con una media de edad de 72 años. Una parte de ellos recibió estimulación magnética y terapia del lenguaje, mientras que el resto recibió placebo. Tras las pruebas, se comprobó que quienes habían recibido el tratamiento combinado tras medio año de someterse a él, presentaron un menor declive del metabolismo de las regiones cerebrales relacionadas con la afasia progresiva primaria y habían mejorado en sus habilidades del lenguaje. También se observó una ralentización de los síntomas neuropsiquiátricos y un incremento en las capacidades lingüísticas y funcionales.
«Hemos visto que los pacientes que reciben la terapia, tras seis meses, la evolución de la enfermedad es más lenta o incluso en algunos aspectos mejora, respecto a los que no reciben esta terapia», explica Matías Guiu. Además de estos resultados, se ha detallado que el procedimiento es seguro y se tolera bien por los pacientes, con una adherencia del 92%. Estos datos revelan que la inclusión de este tratamiento puede ayudar en la progresión de esta enfermedad y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
La afasia progresiva primaria afecta principalmente a la capacidad comunicativa del paciente. De manera progresiva durante su desarrollo complica la capacidad de hablar y escribir, así como la forma de comprender el lenguaje. Además de esta afección, también afecta a otras capacidades como la memoria o la conducta. Suele afectar a personas de entre 55 y 80 años, y se considera una variante atípica del alzhéimer y la degeneración frontotemporal. Hasta ahora, el único tratamiento con beneficios demostrados era la terapia del lenguaje con un logopeda. Los resultados de esta investigación abren la puerta a introducir nuevas pautas médicas, combinando las sesiones terapéuticas con estos métodos de estimulación.