Marcela Ramírez: Legados de generosidad de las familias empresarias
El legado es una capacidad transformacional de las familias empresarias, la cual hay que coproducir de forma estratégica y consciente desde el corazón al paso de las generaciones. Cada miembro de una familia empresaria tiene la oportunidad de tocar vidas a partir de la construcción de su legado.
Un tema poco considerado en la coproducción de legados es la generosidad de las familias empresarias. La generosidad es un valor, una actitud, y una práctica relevante en las sociedades latinas. Es decir, en nuestras sociedades crecemos sumergidos en generosidad. Nuestras culturas nos permiten conocer de cerca el sufrimiento, las necesidades y las injusticias.
La exposición a la pobreza, la corrupción, la discriminación, la falta de acceso a educación, agua potable y salud, así como la degradación medioambiental, es continua en México y Latinoamérica. Esta cercanía con las carencias toca las fibras más profundas y nos lleva a responder a ellas de forma proactiva con generosidad. Por ende, el hecho de hacer mayor conciencia de la generosidad nos ayuda a originar una nueva generación de filantropía en las familias empresarias.
La generosidad es ‘la disposición para dar más de algo’ de acuerdo con el Diccionario de Oxford. Esta disposición es una responsabilidad generadora de las familias empresarias mediante iniciativas y negocios conscientes; y es aquí donde los ‘dares’ definidos como los otorgamientos, aportaciones y donaciones en dinero o especie, bien sean materiales o inmateriales – becas, préstamos sin interés, inversiones de impacto social, programas, alianzas, voluntariados, y tiempo – de las familias empresarias, juegan un papel medular en la conformación de legados de generosidad.
¿Cómo pues repensar la relación entre la filantropía y la generosidad de las familias empresarias en la coproducción de legados? En el modelo del Instituto de Familias Empresarias para México y Latino América (IFEM) hablamos de saberes necesarios para fomentar el florecimiento de la familia empresaria, los cuales se materializan en conocer, saber hacer y saber ser.
Adicionalmente, las familias empresarias desarrollan una cosmovisión o filosofía de vida, la cual se integra por conocimiento aplicado, práctica y paradigma de valor y actitud. Al combinar los saberes y la cosmovisión, entendemos la coproducción de legados de generosidad como una competencia originadora de habilidades en los miembros de la familia, así como creadora de capacidades organizacionales conscientes desde el corazón. Específicamente, la coproducción de legados de generosidad tiene tres dimensiones:
Dimensión 1. Desarrollar el conocimiento acerca de la generosidad
Esta dimensión requiere entender y conocer la generosidad, es decir ‘desarrollar conocimiento acerca de la generosidad’. Los ejemplos de dares que van más allá de las expectativas de las personas son ejemplos de bondad y amabilidad al pensar en el otro. Una manera de adquirir conocimiento de la generosidad es tener exposición a diferentes dares proactivos y generadores de cambio social y medioambiental.
Consideremos el momento en el que se observa al abuelo o la abuela otorgar donaciones en especie sin ser solicitadas, o repasemos el momento en el que se crea una fundación de caridad, o se inicia un fondo de emprendimiento de impacto.
El proceso de adquirir conocimiento acerca de la generosidad se da tácitamente, al observar el actuar y las actitudes de los abuelos, y, en otras ocasiones, el conocimiento se obtiene implícitamente cuando los abuelos comparten con los nietos el significado y la forma de llevar a cabo los dares.
Dimensión 2. Desarrollar las prácticas del saber hacer la generosidad
Esta dimensión conlleva la generación de metodologías para fomentar, organizar e implementar los dares espontáneos y estratégicos, los cuales tendrán impacto económico, social y medioambiental. Esto implica desarrollar ‘el saber hacer la generosidad’ para decidir los dares intencionales y espontáneos, así como los canales para hacerlo. La profesionalización de los dares de la familia empresaria llevará a alinearlos con la estrategia de la empresa y la familia. Esto incluirá la definición de políticas o preferencias de la familia para llevar a cabo los dares. El siguiente nivel estratégico constituirá la definición del impacto social, es decir, la consideración de los cambios económicos, sociales o medioambientales que se busca obtener mediante las diferentes iniciativas.
Dimensión 3. Desarrollar el paradigma del saber ser generoso
Esta dimensión implica tener un paradigma del ‘saber ser generoso’, lo cual equivale a vivir una cultura de generosidad de manera tal que ésta suceda en automático en el sistema familia-empresa. El saber ser significará que los individuos en la familia adoptan el valor, la actitud y la práctica de ser generosos.
Estos individuos se habrán hecho corresponsables de sostener y sumar a los dares del sistema familia-empresa y de acuerdo con el impacto económico, social y medioambiental que requiera más atención en la comunidad. Esta última dimensión denota la institucionalización de la coproducción de los legados de generosidad de la familia, desde los órganos de gobierno que la familia designe para coordinar e incentivar los dares.
Los legados de generosidad nos brindan una herramienta para fortalecer la filantropía de las familias empresarias con impacto positivo.
En la creación y fortalecimiento de una cultura de dar en tu familia, te invitamos a reflexionar en la forma en la que, tú y tu familia empresaria, activamente desean tocar vidas. Desde el IFEM acompañamos a las familias que busquen lograrlo, ¡la puerta para dialogar con nosotros está abierta!
La autora es directora académica del Instituto de Familias Empresarias para México y LATAM (IFEM) del Tecnológico de Monterrey y profesora asociada al “Center for Family Entrepreneurship and Ownership” (CeFEO) de Jönköping International Business School.