La Junta de Contratación del Ayuntamiento de Toledo ha propuesto adjudicar a la empresa Trainvision Spain , actual concesionaria, la autorización de uso especial de la vía pública para la explotación del tren turístico en la ciudad. La oferta ganadora asciende a 860.108 euros anuales, que ingresarán en las arcas municipales, y tendrá una duración inicial de dos años, prorrogable por otros dos. El precio ofrecido por Trainvision Spain supone un 37,62% más que el precio base de licitación , fijado en 624.960 euros, lo que se traduce en mayores ingresos para el Ayuntamiento. La propuesta se impuso a la de la otra empresa licitadora, J. Moreno e Hijos, que ofertó 802.100 euros anuales. La decisión de otorgar la autorización a un único operador se basa en un informe técnico del Área de Movilidad municipal, fechado el 3 de julio de 2025. El documento analiza las condiciones morfológicas del casco histórico, la afluencia de turistas, la intensidad del tráfico peatonal y rodado y la necesidad de garantizar la seguridad y la fluidez en un espacio patrimonial como Toledo. Sus conclusiones indican que solo es viable conceder una licencia concurrente en la categoría de 'tren turístico'. El procedimiento de adjudicación se ha desarrollado bajo un marco legal renovado tras la sentencia del Tribunal Supremo del 25 de noviembre de 2024 . Este fallo determina que los transportes turísticos con rutas predefinidas, paradas, horarios y posibilidad de subida y bajada a voluntad de los pasajeros dejan de considerarse un servicio público. Pasan a catalogarse como una actividad económica privada que debe regirse por el principio de libre concurrencia, aunque con intervención y autorización municipal por el uso intensivo del dominio público. El nuevo pliego permite al concesionarios la posibilidad de operar hasta dos trenes simultáneamente, siempre coordinados para que no coincidan en el mismo tramo o espacio durante el horario general de servicio, establecido entre las diez de la mañana y la medianoche. El recorrido aprobado conecta algunos de los principales atractivos de la ciudad, desde el Alcázar y la Puerta de Bisagra hasta el Monasterio de San Juan de los Reyes . No obstante, solo habrá dos paradas autorizadas para la subida y bajada de pasajeros: la Cuesta de los Capuchinos, como punto de inicio y final, y el Mirador del Valle, como parada intermedia. El resto de puntos del itinerario formarán parte del trayecto sin permitir la incorporación o descenso de viajeros, y no se podrán habilitar paradas adicionales ni recorridos alternativos salvo autorización excepcional del Ayuntamiento. Cada tren podrá tener un máximo de tres vagones y deberá estar homologado y adaptado a las condiciones topográficas del trazado. Por motivos de imagen urbana, la gama cromática se limitará a tonos beige, granate o gris, o a combinaciones de estos, de modo que no se altere la estética monumental de Toledo. Los vehículos deberán cumplir con toda la normativa medioambiental vigente, incluida la relativa a las Zonas de Bajas Emisiones. El punto fijo de venta estará ubicado en la Cuesta de los Capuchinos y deberá recogerse diariamente, aunque también se permitirá la venta de billetes a bordo. El adjudicatario asumirá todos los gastos de mobiliario, limpieza y conservación, así como la contratación de un seguro de responsabilidad civil de al menos 500.000 euros , además de los seguros obligatorios de circulación y de viajeros. Asimismo, se permitirá la explotación publicitaria en los trenes , con la obligación de ceder gratuitamente espacios para campañas institucionales del Ayuntamiento: hasta cuatro al año en el exterior y con una frecuencia mínima de un spot cada cinco minutos en soportes digitales interiores.