¿Te han salido manchas por el sol? Esto es lo que puedes hacer ahora
No es solo cosa tuya, en verano, las manchas en la piel se
vuelven más visibles. A veces aparecen de repente después de un día al aire
libre; otras, son marcas antiguas que se intensifican con la exposición al sol.
El calor, la radiación UV e incluso pequeños descuidos con el protector solar
pueden hacer que la melanina se concentre en ciertas zonas y deje huella. La
buena noticia es que todavía puedes actuar para evitar que empeoren y empezar a
suavizarlas sin esperar a septiembre.
Entiende qué son y por qué aparecen ahora
Las manchas solares —o hiperpigmentaciones— aparecen cuando la piel produce un exceso de melanina para protegerse de la radiación UV. En verano, esa respuesta se multiplica: pasamos más tiempo al sol, ya sea en la playa, la piscina, paseando o tomando algo en una terraza.
Incluso con fotoprotector, hay factores que pueden jugar en contra: olvidarte de reaplicarlo, usar perfumes o cosméticos que aumentan la sensibilidad al sol o simplemente el calor, que estimula la producción de melanina.
Y no hablamos
solo de bronceado: cuando la piel se calienta demasiado, los melanocitos se
activan y pueden oscurecer las manchas que ya tienes o hacer que aparezcan
nuevas, aunque no estés directamente bajo el sol.
Protege para frenar el daño desde hoy
El primer paso es reforzar la protección solar, aunque creas que ya es tarde. Usa un SPF 50 de amplio espectro todos los días, reaplica cada dos horas y lleva siempre uno en el bolso para retoques rápidos. Si pasas mucho tiempo fuera, apuesta por protectores con filtros minerales y resistencia al agua.
La protección física también cuenta: sombreros de ala ancha, gafas de sol y
prendas ligeras que cubran las zonas más expuestas ayudan a que la mancha no se
oscurezca más.
Usa activos seguros para verano
En pleno agosto, lo mejor es apostar por ingredientes
despigmentantes suaves y seguros para usar con sol. La niacinamida ayuda a regular la producción de melanina, el ácido azelaico unifica el
tono sin irritar y la vitamina C aporta luminosidad mientras potencia el
efecto del fotoprotector.
En cambio, deja para septiembre activos más potentes como el retinol o los peelings químicos intensos, ya que pueden sensibilizar la piel y
hacerla más vulnerable durante la exposición solar.
Mima la piel por la noche
La noche es el momento perfecto para mimar la piel con tratamientos
reparadores. Sérums antioxidantes, cremas calmantes y mascarillas
regeneradoras ayudan a contrarrestar el estrés oxidativo acumulado durante el
día. Si notas la zona seca o tirante, aplica una crema nutritiva ligera para reforzar la barrera cutánea y que la piel amanezca más suave y flexible.
Trucos exprés para disimularlas
Si buscas un resultado inmediato mientras el tratamiento
hace efecto, el maquillaje puede ser tu mejor aliado. Los correctores en tonos melocotón
o salmón neutralizan el color de la mancha antes de aplicar la base o una
BB cream con SPF. Así consigues un acabado natural, sin saturar la piel y
protegiéndola al mismo tiempo.
Piensa también a medio plazo
Lo que hagas ahora marcará la diferencia en otoño. Si
consigues que la mancha no se oscurezca durante el verano, después será mucho
más fácil tratarla con activos potentes como retinoides, peelings o tratamientos en cabina (láser, luz pulsada…). Cuanto menos pigmento acumulado
haya, más rápido y efectivo será el aclarado. En cambio, si la dejas avanzar,
necesitarás más tiempo, más sesiones y más intensidad para ver resultados. Es decir, proteger y cuidar hoy es la mejor inversión para despigmentar mañana.
Aunque en verano las manchas solares parezcan inevitables,
actuar a tiempo marca la diferencia. Con una buena protección, activos
adecuados y un extra de mimos nocturnos, puedes evitar que se oscurezcan y
empezar a mejorar su aspecto desde hoy. Tu piel lo notará ahora y todavía más
cuando llegue septiembre.