Celebra el Ejecutivo: Cámara aprueba en general proyecto que pone fin al CAE y crea el sistema FES
El camino de uno de los proyectos clave del gobierno del Presidente Gabriel Boric, el que pone fin al Crédito con Aval del Estado a través de la creación de un nuevo modelo de Financiamiento para la Educación Superior (FES), prosigue en el Parlamento. Con tensiones y cuestionamientos, el proyecto fue aprobado en la Cámara de Diputados y Diputadas.
Con un resultado dividido, la iniciativa fue despachada al Senado con 80 votos a favor, 51 en contra y 6 abstenciones. Además, se aprobaron en votación particular diversos artículos con indicaciones solicitados por la oposición.
La sesión no solo fue tensa por el debate entre las fuerzas oficialistas y opositoras, sino que además fue constantemente interrumpida. En cuatro oportunidades se debió suspender la discusión debido a la falta de quórum en la Sala.
A grandes rasgos, son dos las claves de este proyecto: la creación del FES y la condonación para los deudores de créditos CAE, Fondo Solidario y Corfo.
El FES reemplazará los instrumentos de créditos actuales, no genera una deuda formal para los estudiantes que lo utilicen y no considera a los bancos, tampoco requiere de aval para su asignación, y cubrirá la duración formal de la carrera más un año adicional, explicaron sobre los principales puntos del nuevo sistema.
En tanto, sobre el CAE, se detalló que el plan contempla la condonación mensual, con una cuota más baja que la actual y que no superará el 8% del sueldo mensual. Además, quienes ya saldaron su deuda CAE tendrán beneficios tributarios, que consisten en una rebaja del impuesto global complementario o impuestos de segunda categoría correspondientes a 4 UF anuales para personas egresadas y 6 UF anuales en caso de no haber terminado los estudios.
El ministro de Hacienda, Mario Marcel, presente en la sesión, defendió el eje financiero del proyecto y explicó por qué la propuesta actual es relevante: “Mejora la recuperabilidad de parte de los egresados de la educación superior. Y mejora la cobranza porque pasa a ser responsabilidad del Servicio de Impuestos Internos y de la Tesorería General de la República”.
Ministros de Educación y Hacienda en sesión en Sala. Sebastian Cisternas/Aton Chile
La diputada de la Comisión de Educación, Emilia Schneider (FA), argumentó en su intervención que “hay un consenso general en que el CAE no da para más”. “Es un despilfarro de recursos para el Estado, y a la fecha nos ha costado más de $10 billones de pesos, que vienen de los recursos de todos los chilenos y chilenas, pero además es un gran estrés financiero para las instituciones de educación superior”, complementó en su discurso.
Su par, Helia Molina (PPD), siguió con la misma línea y apuntó a la necesidad de “contar con un instrumento de financiamiento estudiantil más eficiente, responsable y justo”.
“Permitirá ahorrar al Estado cerca de $3 billones de pesos en 10 años. Y los estudiantes, un pago una vez titulado de un 4% versus el 14% que deben pagar hoy día. El nuevo instrumento de financiamiento público para la educación superior viene a enfrentar esta problemática. Permitirá a las y los estudiantes, que no califiquen a la gratuidad, acceder a un financiamiento público para poder cursar una carrera”, enfatizó Molina.
Desde la oposición ya tenían una postura fija previo a la sesión de votar en contra de un proyecto que consideran “debilita la autonomía universitaria y pone en riesgo la sostenibilidad fiscal”.
El miembro de la Comisión de Hacienda, Agustín Romero (Rep), catalogó el debate por un nuevo modelo de financiamiento para la educación superior como “una excusa para instalar un instrumento nuevo, incierto y riesgoso”.
“Esto es un impuesto al capital humano disfrazado de solidaridad. Se cobra como impuesto, se calcula como impuesto, se regula por normas tributarias en el Código Tributario, pero se insiste en llamarlo fondo revolvente”, criticó en su intervención.
En tanto, el diputado Sergio Bobadilla (UDI) criticó que el proyecto “no está condonando la deuda al 100%” y que “están haciendo a las universidades 100% dependientes del financiamiento del Estado”.
De esta manera, el proyecto del Ejecutivo continuará su discusión en un segundo trámite constitucional en la Cámara del Senado.