Ruta por las fortalezas de Menorca: torres medievales, castillos musulmanes y fortificaciones británicas
Menorca es mucho más que sus paradisíacas playas de aguas turquesas. Esta isla balear atesora un patrimonio único, empezando por sus yacimientos talayóticos y llegando a su arquitectura de influencia británica. Su legado militar también es digno de admirar, representado por numerosos castillos, torres y bastiones, entre otros elementos.
Muchos de esos vestigios se pueden visitar a día de hoy, permitiéndonos descubrir una parte importante de la historia de esta ínsula que siempre fue codiciada por británicos, franceses, otomanos y españoles por su posición en el Mediterráneo.
De oeste a este de la isla
Cerca de la preciosa localidad de Ciutadella, al oeste de la isla, se ubica la Torre d’en Quart, de origen medieval. Esta construcción fue el dispositivo de defensa inmediato con que contaban los habitantes de las zonas más expuestas a las incursiones de los piratas. Cuando esta función estratégica dejó de ser necesaria, ya no tenía que permanecer aislada y podía iniciarse la incorporación de su espacio a la zona habitada.
A menos de 20 kilómetros por carretera, encontraremos el Castillo de Santa Águeda. Estos restos de una atalaya árabe domina desde las alturas el municipio de Ferreries como un magnífico mirador desde el que apreciar el legado musulmán de la isla. La fortaleza se construyó entre el siglo X y el XIII, siendo uno de los complejos defensivos más importantes de al-Ándalus. De las 37 torres originales, aún se conservan en buen estado cerca de una decena
Y si nos vamos al extremo este de la isla, nos toparemos con el Fuerte Marlborough. Se trata de una obra maestra de la ingeniería británica, tallada en la roca de Cala Sant Esteve y llena de túneles. Concretamente se ubica en el lado sur de la bocana del puerto de Mahón y fue construido por los británicos entre 1720 y 1726. Debe su nombre a Sir John Churchill, duque de Marlborough, el general británico más destacado de la época.
Un recorrido por la costa
Por otro lado, en Menorca también podemos encontrar una serie de torres que recorren la costa y que en los últimos años se han reconstruido en algunos casos. Estas permite hacerse una idea de cómo se comunicaban entre ellas cuando había una invasión o acercamiento no grato. Algunas fueron levantadas por los españoles en los siglos XVI y XVII, como la Talaia de Bajolí, la Talaia d’Artrutx, Torre d’Alcalfar o la Torre de Punta Prima. Todas ellas cumplían la misión de proteger la isla de las incursiones piratas y otomanas.
Con la llegada de los británicos en el siglos XVIII, se reforzó la defensa del litoral con construcciones de la talla de la Torre de Sa Nitja, la Torre Des Castellar o la imponente Torre de Fornells.