Israel iniciará negociaciones para un alto al fuego mientras su ejército avanza en el corazón de Gaza
El ejército de Israel dio inicio a una nueva fase de su ofensiva en Gaza. Finalmente, tras la aprobación del gabinete de seguridad del gobierno del primer ministro, Benjamín Netanyahu, se confirmó la decisión de avanzar sobre la ciudad de Gaza, el corazón de la Franja, con el objetivo de ocuparla completamente.
Se trata de una determinación profundamente cuestionada, no solo por la comunidad internacional, sino también dentro de Israel. La propia cúpula militar advirtió sobre los riesgos de este paso, tanto para los soldados como para los rehenes y la estabilidad misma del país. Sin embargo, esas advertencias fueron ignoradas. Y Netanyahu, presionado por sus aliados de extrema derecha, decidió seguir adelante.
La sociedad israelí tampoco parece estar tranquila. El último domingo, miles de ciudadanos volvieron a llenar las calles de Tel Aviv y de otras ciudades importantes exigiendo un alto al fuego y la liberación de los rehenes. Las marchas, que se repiten semana tras semana, reflejan la tensión de una ciudadanía cansada de un conflicto militar que se consagra como el más largo en la historia de Israel.
Manifestaciones en Tel Aviv en contra del gobierno de Netanyahu. Vía X @AmiDar 17/08/2025.
Si miramos hacia afuera, el escenario no es distinto. La condena internacional es prácticamente transversal. Salvo Estados Unidos, que mantiene un apoyo condicionado, el resto de la comunidad global ha levantado la voz. Incluso el propio Donald Trump, aliado cercano de Netanyahu, ha mostrado señales de incomodidad frente a la radicalización de las operaciones.
¿Qué significa en términos concretos esta nueva ofensiva?
Cuando el gabinete de seguridad discutió el plan, las autoridades militares estimaban que tomar la ciudad de Gaza podría tardar al menos cinco meses. Pero Netanyahu ordenó acortar drásticamente ese plazo, en un intento de mostrar resultados rápidos. Para lograrlo, Israel está convocando a decenas de miles de reservistas adicionales, en un momento en que su ejército ya acusa fatiga y desgaste.
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa, el teniente general Eyal Zamir, advirtió al propio gabinete que las tropas se encontraban exhaustas. Además, señaló que la operación podría poner en riesgo la vida de los rehenes aún en manos de Hamás. Advertencias que fueron desestimadas por Netanyahu y sus socios de coalición, los ultraderechistas Bezalel Smotrich e Itamar Ben-Gvir, quienes insistieron en que la guerra debe continuar hasta la “victoria total”.
Soldados israelíes operando en Gaza. Vía X @IDF 20/08/2025.
La decisión no es menor. La ocupación de Gaza exige el despliegue de 60 mil reservistas adicionales y la extensión del servicio de otros 20 mil. Israel tiene un ejército relativamente pequeño, compuesto en gran parte por reclutas, lo que obliga a depender de su sistema de reservas. Pero no está claro qué porcentaje responderá esta vez. Una organización de reservistas, llamada “Soldados por los Rehenes” ha declaro públicamente que los jóvenes se nieguen a cumplir las órdenes de combate.
Las cifras de respaldo popular también muestran un escenario complejo. Una encuesta realizada en agosto por la televisión pública israelí Kan reveló que un 60% de los ciudadanos desaprueba la gestión de Netanyahu con respecto al mando militar en Gaza. Más de la mitad está de acuerdo con una retirada del enclave palestino y con un intercambio de prisioneros que permita liberar a los rehenes.
Sin embargo, hay otro dato estremecedor, un sondeo citado por France 24 indica que el 79% de los israelíes judíos no siente preocupación por el hambre ni por el sufrimiento de los palestinos. Lo cual se atribuye en parte a la creencia de que las acciones del ejército son necesarias, esta desconexión refleja cómo se ha instalado la idea de que las víctimas civiles son daños colaterales inevitables, dentro de la sociedad israelí.
Tropas israelíes ya avanzan a ciudad de Gaza
Las tropas israelíes ya se han establecido en las afueras de la ciudad de Gaza. Los barrios de Zeitoun y Sabra han comenzado a vaciarse. Cientos de familias huyen desesperadas hacia el sur, intentando escapar de los bombardeos y de la artillería pesada. Un portavoz militar confirmó que además de controlar los alrededores, las fuerzas israelíes ya operan dentro de Zeitoun y Jabalia.
La ofensiva ha sido bautizada como “Carros de Gedeón B”, un intento de darle continuidad a la primera operación del mismo nombre que, en los hechos, terminó en fracaso. Pese a la destrucción masiva, Hamás sigue de pie y ha demostrado capacidad de resistencia.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, levantó la voz nuevamente. Insiste en que un asalto masivo a la ciudad de Gaza “inevitablemente causará más muerte y destrucción” y pidió un alto al fuego inmediato. En la misma línea, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió que esta decisión solo puede conducir al desastre, no solo para israelíes y palestinos, sino para toda la región. El Comité Internacional de la Cruz Roja alertó que un nuevo desplazamiento masivo puede empeorar una situación ya catastrófica para los 2,1 millones de habitantes de Gaza.
Campamento de refugiados palestinos desplazados completamente destruido tras bombardeos israelíes en Deir al-Balah. Vía X @PalHighlight 21/08/2025.
La ciudad de Gaza y la zona de Deir al-Balah han servido como centros de refugio desde el inicio de la ofensiva. Allí se concentran cerca de un millón de desplazados. Personas que viven al borde de la inanición, sin agua potable, sin medicinas, sin refugio seguro. Desplazarse hacia el sur no es fácil, los caminos están bloqueados por puestos militares israelíes, lo que en la práctica pone en riesgo la vida de quienes intentan huir.
La Cruz Roja lo resumió en un comunicado contundente: “Tras meses de hostilidades y desplazamientos repetidos, la población de Gaza está completamente agotada. Lo que necesita no es más presión, sino alivio. No más miedo, sino una oportunidad para respirar”.
En paralelo, Qatar y Egipto han vuelto a asumir el rol de mediadores. Han presentado una propuesta para un alto al fuego de 60 días y la liberación de la mitad de los rehenes. Hamás ya anunció su aceptación el lunes, pero el gobierno israelí no había respondido. Netanyahu está atrapado; si acepta la tregua, sus socios ultraderehistas amenazan con abandonar la coalición, lo que implicaría la caída de su gobierno.
No obstante lo anterior, el primer ministro israelí confirmó que iniciarán las negociaciones para un alto al fuego.
Recordemos que su coalición se sostiene con un frágil equilibrio. El Likud de Netanyahu gobierna junto a los partidos de extrema derecha Fuerza Judía y Sionismo Religioso, y hasta hace poco contaba también con los ultraortodoxos de Shas y Judaísmo Unido de la Torá. Estos últimos ya se retiraron del gobierno, aunque Shas mantiene un apoyo parlamentario externo. El margen de Netanyahu en la Knéset es hoy mínimo, por lo que su permanencia en el poder depende de satisfacer a Ben-Gvir y a Smotrich, quienes no aceptan otra opción que la continuación de la guerra.
Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich, ministros del gobierno de Netanyahu. Vía X @MiddleEastEye.
Mientras tanto, Hamás sigue mostrando que no está derrotado. Esta semana, un grupo de combatientes de las Brigadas Al Qasam logró infiltrarse en una base militar israelí cerca de Jan Yunis, atacando con fusiles y lanzacohetes. Aunque el ejército repelió el asalto, la acción demuestra que la organización conserva capacidad de sorpresa y movilidad, incluso en medio de la devastación.
Pero el dato más terrible no está en la política ni en lo militar, está en las víctimas. Una filtración desde el propio ejército israelí, publicada por medios europeos, asegura que el 83% de los muertos en Gaza son civiles. Israel lo ha desmentido, pero las cifras coinciden con lo que la ONU y las organizaciones de derechos humanos vienen denunciando desde hace meses. Familias enteras han sido borradas del mapa. Desde octubre de 2023, más de 62 mil palestinos han perdido la vida bajo las bombas, de los cuales 18 mil eran niñas y niños.
La crisis humanitaria ha alcanzado niveles extremos. Uno de cada tres niños en Gaza, hoy sufre desnutrición severa. Según la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA), hablamos de 367 mil menores en riesgo inminente de morir de hambre. Y la situación solo empeora con cada nuevo ataque, con cada bloqueo a la ayuda humanitaria.
Una niña palestina en claros signos de desnutrición, espera por algo de comida en medio del bloqueo. Vía X @mhdksafa 20/08/2025.
La pregunta es inevitable ¿hasta cuándo? ¿Cuánto más puede soportar la población palestina antes de un colapso total? ¿Y cuánto más puede sostener Netanyahu una ofensiva que ha fracturado su coalición, ha debilitado la confianza de su pueblo y ha generado un rechazo internacional casi absoluto?
Lo único cierto es que cada día que pasa, la catástrofe se profundiza. Gaza está al borde de la irreversibilidad. Mientras las bombas siguen cayendo, el mundo observa, una vez más, como testigo pasivo de una tragedia que ya es histórica.