La cosa va mejorando en lo que se refiere a los incendios en Orense. Según Alfonso Rueda, la previsión es que algunos de los focos activos en la provincia se puedan dar por estabilizados a lo largo del día. Sin embargo, el presidente de la Xunta apela a la prudencia y le reclama al Gobierno central que no se apresure a retirar efectivos de Galicia ante la evolución positiva de la situación. «Seguimos necesitando ayuda. Hoy mismo nos vamos a dirigir al ministro del Interior para pedirle que, entendiendo que se tiene que ir produciendo una desescalada de la Unidad Militar de Emergencias (UME), es conveniente que se atrase un par de días más para hacer frente al fin de semana y que la buena evolución no se tuerza », ha demandado el dirigente gallego. Así lo ha expresado tras una visita a la bodega Tapias Mariñán de Verín , uno de los municipios afectados por el incendio iniciado en los concellos orensanos de Oímbra y Xinzo de Limia que, con 17.000 hectáreas calcinadas, es el tercero más extenso de los ocho activos en estos momentos en la Comunidad. Desde allí, Rueda ha explicado que han sido los propios enlaces del CECOPI con la Administración central los que, ante el pronóstico favorable, han planteado la posibilidad de una desescalada, lo que supone una "buena noticia, un buen síntoma" porque "afortunadamente, la intensidad, el peligro, la necesidad de intervención, no es la misma hoy que hace una semana y por lo tanto los medios pueden ser necesarios en otros lugares", pero ve necesario atrasarla un par de días más , por lo menos durante el fin de semana ante la previsión de aumento de temperaturas. Una vez pase lo peor, el presidente gallego espera poder seguir contando con el apoyo del Gobierno central para las tareas de contención y reconstrucción. Aunque la UME tenga que marcharse a otros puntos de la geografía española donde las cosas vayan peor, Rueda considera que efectivos de otras ramas del ejército pueden ser muy útiles, por ejemplo, para realizar obras de canalización y evitar los efectos negativos de los arrastres de ceniza que la lluvia podría dejar en los próximos días. "Acogiéndonos al ofrecimiento que hizo el presidente del Gobierno" cuando visitó Orense, ha recordado, "le pedimos que el Ejército nos eche una mano en todo esto porque tiene medios para poder hacerlo y la dimensión es muy grande". En paralelo, irán llegando las ayudas que la Xunta aprobará en un Consello extraordinario la próxima semana. Aunque la intención es no dejar a nadie atrás, y atender también, por ejemplo, la situación de las zonas vitivinícolas afectadas como las que visitaba este viernes, o el resto de explotaciones agrícolas, ganaderas y cualquier otro tipo de actividad económica, la prioridad serán las casas , según sean primeras viviendas o el grado de los daños que hayan sufrido. "Seguimos en proceso de evaluación global para poder lanzar ya las ayudas la semana que viene, y después habrá que realizar los ajustes y los detalles que sean necesarios, pero si esperamos a todo eso para lanzarlas la gente tardará más en cobrarlas", ha explicado. Por lo tanto, " las ayudas sobre vivienda, sobre todo, se van a lanzar ya para que las podamos pagar cuanto antes, porque la primera parte de la eficacia es lanzar ayudas pronto, la segunda es pagarlas pronto. No tiene mucho sentido hacer una cosa sin hacer la segunda", ha razonado. Ni Ana Pontón ni José Ramón Gómez Besteiro tienen agenda este viernes, pero sí han comparecido compañeros de partido para lanzar sus críticas contra la gestión de los fuegos por parte de la Xunta. Luís Bará, viceportavoz del BNG en el Parlamento gallego, citó a los medios en la Cámara para solicitar la convocatoria urgente de la Diputación Permanente e instar a Rueda a comparecer en un pleno extraordinario para "explicar los fallos en la prevención y extinción de los incendios y activar un plan de recuperación de las zonas afectadas". Bará habla de "caos" e "improvisación" del operativo de extinción puesto en marcha por el Gobierno gallego y critica que la Xunta "no movilizase todos los medios disponibles". Un aspecto ya desmentido por el propio presidente gallego en el que también incidía el portavoz de la Ejecutiva del PSdeG. Julio Torrado se centraba esta mañana en demandarle a la Xunta que se deje de "cinismo" y "propaganda" . "Le pedimos al Gobierno que abandone el cinismo y se ponga a trabajar. Hasta ahora en Galicia no tuvimos un gobierno, sino un batallón de propaganda, y esto no va a apagar los incendios. Queremos que el Gobierno actúe, que se solvente la crisis, y habrá tiempo después para debatir, para fiscalizar, y para conseguir nuestro objetivo en el plano político que es que los incendios de agosto no deriven en grandísimas promesas en septiembre que se olviden en octubre", zanjó.