Mientras los dispositivos de extinción comienzan a perimetrar las llamas de los principales incendios de esta ola en Galicia, situados en la provincia de Orense (Larouco, Chandrexa de Queixa y A Mezquita), los focos se extienden también en las provincias de Lugo y Pontevedra, donde se han notificado la existencia de tres nuevos incendios en las últimas horas. En total, ya son más de 88.000 hectáreas calcinadas en el mes de agosto, según algunas estimaciones, el peor verano a lo que incendios se refiere desde que hay registros en Galicia. El último en declararse se sitúa en la parroquia de Cova del municipio lucense de Carballedo, desde las 18,14 horas del jueves, que motivó a la Xuna a decretar el nivel 2 de emergencia como medida preventiva por su proximidad al núcleo poblacional de Oleiros. Durante la noche, el fuego avanzó y dobló su tamañ o desde la tarde del jueves, afectando a aproximadamente 50 hectáreas. También durante la tarde del jueves se notificaron dos nuevos focos en la provincia de Pontevedra , con apenas dos horas de diferencia, en la parroquia de Santa Cristina de Cobres (municipio de Vilaboa) y en la parroquia de Mougás (municipio de Oia). En ambos casos se decretó la alerta de nivel 2 por la proximidad de las llamas a las poblaciones de Vilar y Mougás, aunque ya está desactivada en este último caso. De momento, ya son 50 las hectáreas arrasadas en Vilaboa y 40 en Oia. Respecto a las evacuaciones , 14 personas fueron desalojadas en Vilaboa y otras 45 que se encontraban en un cámping en Mougás, aunque estos últimos ya han podido volver al lugar. También se evacuó de manera preventiva a los 53 niños y 11 monitores que se encontraban en el albergue de Os Peares (Cabralledo). Por magnitud, Larouco sigue siendo el más devastador de la historia de Galicia con más de 30.000 hectáreas calcinadas. El incendio originado en la parroquia de Seadur afecta también a otros concellos como Quiroga, O Barco de Valdeorras, O Bolo, Carballeda de Valdeorras, A Rúa, Petín, Rubiá, A Veiga y Vilamartín de Valdeorras. Le sigue de cerca el incendio de Chandrexa de Queixa y Vilariño de Conso , que afecta a aproximadamente 19.000 hectáreas, alcanzando también a los municipios de Manzaneda, Montederramo, A Pobra de Trives, O Bolo y Laza. A escasos kilómetros, el incendio originado en la parroquia de A Esculqueira ( A Mezquita) también permanece activo con una superficie calcinada de 10.000 hectáreas aproximadamente, mientras que en orginado en Oímbra ya supera las 17.000 hectáreas según las últimas estimaciones. Este último afecta también a a los concellos de Xinzo de Limia, Monterrei, Cualedro, Verín, Laza, Trasmiras, Castrelo do Val y Baltar. Asimismo, sigue activo el incendio de Carballeda de Valdeorras con una superficie afectada de 2.600 hectáreas. Por otra parte, los técnicos consiguieron estabilizar el incendio de Maceda (3.500 hectáreas), el de Caraballeda de Avia y Beade (4.00 hectáreas), el de Montederramo (120 hectáreas), el de Riós (20 hectáreas) y los tres focos del municipio de Vilardevós originados en las parroquias de Moialde (600 hectáreas), Vilar de Cervos (900 hectáreas) y Fumaces e a Trepa (100 hectáreas). Ya controlados, la fase previa a su extinción , se consideran los incendios de Muiños (1,5 hectáreas), que afectó al Parque Natural da Baixa Limia en la Serra do Xurés), así como el foco de Agolada (400 hectáreas).