ONU confirma “hambruna” en Gaza oficialmente: Israel rechaza categóricamente la declaración
Este viernes la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró oficialmente la existencia de una hambruna en Gaza, la primera registrada en la historia de Medio Oriente. La determinación se produjo después de que expertos del organismo alertaran que alrededor de 500 mil personas se encuentran en condiciones “catastróficas”. Desde Israel, el gobierno rechazó categóricamente la declaración, argumentando que esta responde a lo que calificaron como “mentiras de Hamás –grupo considerado terrorista por la UE– blanqueadas por organizaciones con intereses particulares”.
La Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), entidad de la ONU con sede en Roma, confirmó que la hambruna ya está presente en la gobernación de Gaza, tras meses de advertencias sobre la crítica situación alimentaria en el territorio devastado por la guerra.
Según el organismo, “tras 22 meses de conflicto incesante, más de medio millón de personas en la Franja de Gaza se enfrentan a condiciones catastróficas caracterizadas por el hambre, la indigencia y la muerte”. Las zonas más críticas se concentran en el norte, especialmente en ciudad de Gaza, donde reside un millón de personas y donde Israel prepara una nueva ofensiva militar.
Los datos presentados este viernes prevén además que “entre mediados de agosto y finales de septiembre de 2025 se espera que las condiciones empeoren aún más”, extendiéndose la hambruna hacia el centro y el sur del enclave.
Tom Fletcher, director de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU, afirmó que este desastre “podría haberse evitado” de no ser por lo que describió como “la obstrucción sistemática de Israel”.
Durante una rueda de prensa en Ginebra, Fletcher declaró: “Esta es una hambruna que podríamos haber evitado si nos lo hubieran permitido. Pero los alimentos se acumulan en las fronteras debido a la obstrucción sistemática de Israel”, añadiendo que “esta hambruna nos atormentará a todos”.
Por su parte, Volker Türk, jefe de derechos humanos de la ONU, responsabilizó directamente al Gobierno israelí por la crisis, señalando que “la hambruna declarada en la gobernación de Gaza es el resultado directo de las medidas adoptadas por el gobierno israelí“. Türk recalcó que este “ha restringido ilegalmente la entrada y distribución de ayuda humanitaria y otros bienes necesarios para la supervivencia de la población civil”, agregando que las muertes por hambre impuesta pueden constituir “un crimen de guerra por asesinato intencionado”.
Frente a estas acusaciones, Israel reiteró su rechazo al informe, sosteniendo que la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria “acaba de publicar un informe fabricado ‘a medida’ para la falsa campaña de Hamás”. El Ministerio de Exteriores israelí acusó a la entidad de haberse desviado “de sus propias reglas”, afirmando que “todo el informe se basa en las mentiras de Hamás blanqueadas por organizaciones con intereses particulares”.