Tus pestañas también sufren en verano: cómo cuidarlas antes de la llegada del otoño
Pasamos semanas cuidando la piel con protectores y el pelo con tratamientos pero las pestañas casi siempre quedan fuera de la rutina. Sin
embargo, ellas también sufren con el verano: sol, cloro, sal o maquillaje
waterproof pueden debilitarlas y dejar la mirada más apagada justo antes de la
vuelta a la rutina.
1. ¿Por qué nuestras pestañas lo notan tanto en verano?
El verano también pasa factura a las pestañas, aunque a
menudo no lo tengamos en cuenta. Según explica Lucía Altozano, farmacéutica
de Skinpharmacy Jorge Juan 34 en Madrid, “las pestañas están formadas
por queratina y tienen su propio ciclo de crecimiento. El sol, el cloro y
especialmente el maquillaje resistente al agua pueden resecarlas, debilitar el
folículo y acelerar su caída. Pero también la incidencia constante de los rayos
UV suponen un verdadero desafío”.
2. La señal más clara: puntas más claras y pestañas débiles
Una de las consecuencias más visibles del verano se aprecia
en el color de las pestañas. Como explica Altozano, “un claro
indicativo de que su salud está expuesta son las puntas de las pestañas más
claras, prácticamente rubias. Están ‘quemadas’ por el sol, un proceso similar a
lo que sucede en el cabello”.
3. Errores que conviene evitar
Hay gestos cotidianos que, sin darnos cuenta, hacen que las pestañas se debiliten todavía más. Usar máscaras waterproof todos los días es uno de ellos porque cuestan mucho de desmaquillar y terminamos frotando en exceso. Tampoco ayuda abusar del rizador o apretarlo demasiado porque después del verano las pestañas suelen estar más frágiles y pueden romperse con facilidad. Y ojo también con algunas máscaras de pestañas: si solo maquillan sin aportar ningún beneficio extra, a la larga pueden dejar la fibra más seca. Y si notas que ya están más débiles de lo normal, puede ayudarte leer esta experiencia con un sérum para recuperarlas en tres meses.
4. La rutina que necesitan antes de otoño
Si quieres que tus pestañas lleguen más fuertes a la nueva
temporada, conviene darles unos cuidados extra. El primer paso es una limpieza
suave que retire bien el maquillaje sin necesidad de frotar demasiado; un
desmaquillante bifásico como el de Nescens ayuda a eliminar incluso
fórmulas resistentes sin debilitar las pestañas.
El segundo gesto es darles un respiro del maquillaje
tradicional y, cuando lo uses, apostar por fórmulas que además traten. Un
ejemplo es la No Makeup Mascara de Perricone MD, una máscara negra 2 en
1 que maquilla y cuida a la vez. Su cepillo de doble cara levanta y define,
mientras su fórmula acondiciona y fortalece las pestañas, dejando un acabado
natural pero con ese plus que realza la mirada.
Por último, nada como un sérum nocturno específico
para reforzarlas desde la raíz y prolongar su ciclo natural. El de Nost
Cosmetics actúa sobre el nacimiento y la regeneración de la pestaña,
ayudando a que se vean más densas y definidas con el paso de las semanas.
5. Una inversión que merece la pena
Al igual que cuidamos la piel con cremas o el pelo con mascarillas, las pestañas también forman parte de nuestra rutina de belleza.
Incluir productos específicos —desde un buen desmaquillante hasta un sérum
fortalecedor— marca la diferencia en pocas semanas. Además, son cuidados
sencillos que se integran sin complicaciones en la rutina nocturna.
Después de un verano intenso, las pestañas piden un extra de
atención. Con unos gestos básicos de limpieza y cuidado puedes devolverles su
fuerza y densidad natural y prepararlas para la nueva temporada. Porque una
mirada bonita empieza siempre por unas pestañas sanas.