Cáritas Diocesana de Toledo atiende a las personas migrantes a través de los programas Cáritas Integra, Alojamientos de Urgencia Madre Teresa y el Proyecto de Acogida Comunitaria, donde se realizan itinerarios de acompañamiento, impulsando la integración, la interculturalidad y el acompañamiento documental y social. También se facilita la integración proporcionando información clara y precisa, formación y mediación con instituciones, superando barreras administrativas y garantizando su acceso a servicios públicos y privados, así como el conocimiento de derechos y deberes en el país de acogida, fomentando su autonomía. Asimismo, se ofrece alojamiento y acompañamiento a familias con menores a cargo, en situación irregular, que carecen de red de apoyo social o familiar. Así pues, en 2024 se atendió a 495 personas y se beneficiaron 778, mientras que en el primer semestre de 2025 han sido 234 las personas atendidas y 318 las beneficiadas. La secretaria general de Cáritas Diocesana de Toledo, Mónica Moreno, explica que «desde este área se está intentando ayudar, dentro de las posibilidades que tenemos y la falta de recursos, a las personas migrantes –la mayoría, familias con menores a su cargo- que vienen a nuestro país en busca de un futuro mejor, huyendo de la violencia de sus países, la pobreza, las condiciones indignas en sus países de origen, de la guerra o de situaciones que les obligan a emigrar». Se trata de trabajar en colaboración con «otras entidades y administraciones, pues en muchos casos sólo Cáritas puede dar respuesta a las peticiones que se reciben». «Las personas que son atendidas en la entidad vienen no tienen ningún tipo de respaldo familiar, ni recursos económicos y la mayoría encuentran en Cáritas, con sus voluntarios y trabajadores, la familia que precisan para salir adelante, no sin dificultad», añade la secretaria general. Por su parte, la coordinadora del Área de Inclusión, Maryoli Moreno, comenta que, desde la entrada en vigor del nuevo Reglamento de Extranjería, se han identificado dos tendencias predominantes en los procesos de regularización. Por un lado, se está facilitando el acceso a la regularización administrativa a personas extranjeras que acreditan una permanencia continuada de al menos dos años en el territorio español y que cumplen los requisitos para solicitar cualquier arraigo. Por otro, en el caso de solicitantes de protección internacional cuya solicitud de asilo ha sido denegada con posterioridad a la aplicación de la nueva normativa, estos deberán ajustarse a los plazos establecidos por el Reglamento vigente para poder iniciar un procedimiento de regularización por vías alternativas. En este sentido, desde el Programa Cáritas Integra, con sedes en Toledo y Talavera de la Reina, «facilitamos información, mediación, formación, así como apoyo económico tanto para la gestión de trámites administrativos como para la cobertura de necesidades básicas». Además, «ofrecemos formación a través de las Escuelas de Acogida, donde abordamos el conocimiento de las instituciones españolas, su ordenamiento jurídico, la legislación básica, las formas de acceso a derechos y servicios, así como los valores fundamentales que sustentan la sociedad de acogida». Otro de los proyectos que surgieron a familias migrantes recién llegadas con hijos menores es el de Alojamientos de Urgencia Madre Teresa. Aquí están tres meses, durante los cuales se acompaña a las familias en trámites esenciales como el empadronamiento, la regularización de su situación y el acceso al sistema educativo para los niños. Actualmente, hay un alojamiento ubicado en el casco histórico de Toledo, con capacidad para seis familias y 18 personas . A lo largo del año 2024 se atendió a 30 familias, lo que equivale a 100 personas beneficiarias, mientras que en los primeros seis meses de 2025 han sido 14 familias y un total de 42 personas atendidas. Por otro lado, también está el proyecto de Acogida Comunitaria Casa Sion, que comenzó en septiembre de 2024 y pretende impulsar la acogida y el alojamiento temporal a familias migrantes que están en la calle desde las parroquias del polígono de Santa María de Benquerencia en Toledo capital y Sonseca. Ese año se atendió a tres familias y durante los primeros seis meses de 2025 se ha prestado atención a cuatro familias, con un total de 13 beneficiarios.