¿Una Miss Costa Rica acomplejada por su físico? Reina de belleza narró su sufrimiento y cómo logró superarlo
Reina de belleza, presentadora de televisión y creadora de contenido; con estas características muchos podrían pensar que Lisbeth Valverde no habría vivido tristeza por causa de un complejo que la acompañó durante muchos años, pero así fue.
La Miss Costa Rica 2023 se sinceró en sus redes sociales y, al responder a una seguidora, narró cómo logró superar uno de sus más grandes complejos físicos, que a la postre la ayudó a conquistar sus sueños de modelaje y reinados de belleza.
El comentario que recibió Lisbeth de su seguidora fue: “¿Nunca te acomplejó ser alta? Yo mido 1,73 y me acompleja mucho, más a la hora de buscar...”. La reina de belleza asumió que el cierre del mensaje se refería a buscar una pareja, así que respondió con toda sinceridad.
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Narró que la etapa de su vida “más acomplejada” fue en la escuela, mientras cursaba tercero, cuarto y quinto grado. “Era demasiado alta, siempre me ponían atrás en la fila y ese tipo de cosas que uno no lo sabe, pero lo marcan”, dijo.
Agregó que, además de ser demasiado alta, también “fue muy rubia”, y que debido a su físico también recibía preguntas personales e incómodas, como si ya había desarrollado.
“Me daba vergüenza que me preguntaran eso porque yo era una chiquita psicológicamente. Siempre fui grandota, pero en esos años, en particular, como que yo no calzaba con todas las niñas de mi edad, entonces me hice muy antisocial”, agregó.
Narró con cariño que en esos años se encontró con dos amigas que la ayudaron a salir adelante y que “le salvaron la vida”, porque eran las únicas con las que hablaba.
“Me salvaron la existencia, se volvieron unas amigas tan buenas para mí que las recuerdo todavía con cariño. Eran mis únicas amigas, teníamos muchas cosas en común”, recordó.
Para bien de la Miss Costa Rica 2023, todo cambió cuando entró al colegio, donde disfrutó mucho de la etapa de ir a bailes y participar en actividades con sus compañeros, lo que ayudó a que la confianza en ella misma creciera.
A sus 16 años, Valverde comenzó a participar en concursos de belleza, donde su estatura la ayudó. “Obviamente, ser alta me ayudaba demasiado para todo el tema del modelaje. Ahí empecé a verlo como una ventaja en lugar de una desventaja. Pero sí, me costó conseguir novio”, concluyó.
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