Qué ver en San Sebastián de la Gomera, el pueblo canario que ha ganado el ‘Grand Prix 2025’
La isla más verde de las Canarias es un auténtico paraíso para los que buscan paisajes salvajes, desconexión y buena gastronomía, pero también es mucho más. Si estás pensando en disfrutar durante unos días de La Gomera, te recomendamos no pasar por alto su capital, San Sebastián de la Gomera, y dedicar unas horas a saborear este destino con calma. Descubrirás un lugar acogedor y auténtico, sin casi turistas. Y haz como los lugareños: deja de lado las prisas cuando te sumerjas en el colorido casco antiguo, el último lugar de Europa donde Cristóbal Colón hizo una parada antes de cruzar el Atlántico.
Qué ver en San Sebastián de la Gomera
Fundada a mediados del siglo XV, esta localidad de casas escalonadas frente a la bahía se desarrolló en torno a la desembocadura del barranco de la Villa, convirtiéndose en un importante puerto comercial cuyo ecos aún resuenan. Te espera un colorido casco histórico, pequeño y fácil de recorrer, que se convertirá en una parada de lujo antes de adentrarte en esta fascinante isla repleta de sorpresas y leyendas.
Es entorno a la calle Real donde encontrarás los principales puntos de interés de esta zona histórica conocida popularmente como la Villa. Sus calles peatonales flanqueadas por casas de colores, los balcones abiertos de madera y unos patios de arquitectura tradicional donde la vida pasa a otro ritmo son sus principales atractivos. Entre las paradas imprescindibles están la Casa de Colón, el Museo Arqueológico de La Gomera y la Torre del Conde, una fortaleza medieval del siglo XV que fue refugio de los poderes señoriales durante la rebelión de los gomeros. Es la única que se mantiene en pie y está ubicada en el medio de la bahía.
La huella de Colón
Buena parte de la historia de esta localidad gira en torno al descubridor, por eso la casa donde se alojó (convertida hoy en museo con obras de arte precolombino de origen peruano) es una de las visitas más populares. Como también la Casa de La Aguada, que cuenta con un pozo, del que se dice que el conquistador cogió agua para su viaje.
La siguiente parada por el casco histórico nos lleva hasta la iglesia de la Asunción, levantada donde estaba una antigua ermita. Y un poco más en las afueras, la ermita de San Sebastián, dedicada al santo que da nombre a la localidad. Pero sobre todo, San Sebastián de la Gomera es un destino que hay que vivir en sus calles, por lo que te recomendamos disfrutar del paseo, con calma y al ritmo de los locales. Al igual que sucede en otros rincones de la isla, descubrirás que aquí todavía no ha llegado el turismo de masas y que el tiempo parece haberse detenido por completo.
Los sabores de La Gomera
Y antes de dejar la isla, hay que hacer un alto para saborear su gastronomía. Aunque comparte las populares papas arrugadas con sus islas hermanas, la cocina de La Gomera tiene también sus propias peculiaridades. No te pierdas el potaje de berros y el almogrote, una pasta elaborada a base de queso de cabra y mojo picón con un intenso sabor.