Caen los ADR, bonos y el S&P Merval mientras la política gana protagonismo
El mercado muestra este viernes un claro signo de cautela: los ADR de empresas locales retroceden, los bonos en dólares caen y el S&P Merval se tiñe de rojo, reflejo de un escenario donde los factores políticos comienzan a pesar cada vez más a medida que se acercan las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires.
En el plano macrofinanciero, se observa cierta estabilidad en las tasas de interés cortas en pesos, atribuible a las intervenciones del Banco Central con las que esteriliza la liquidez. Sumado a esto, la reciente disposición sobre encajes ayudó al Tesoro en la licitación de esta semana, lo que evita que queden pesos "excedentes" que puedan presionar sobre variables nominales.
Con la carrera electoral en pleno desarrollo, el mercado ya empieza a mirar más allá de octubre: la gran pregunta será cuánto y qué tan rápido podría flexibilizarse la política monetaria para apuntalar la economía real, sin descuidar los efectos sobre el dólar y la inflación.
Acciones en baja
Así, el S&P Merval cae 1,2%. La caída es liderada por Sociedad Comercial del Plata (-2,3%); Pampa Energía (-2%) y Grupo Financiero Galicia (-1,9%).
En Wall Street la dinámica para las acciones argentinas va de la mano con la tendencia del día y los ADR ceden casi 2%. La baja la lideran Supervielle (-1,9%); Irsa (-1,5%) y Central Puerto (-1,1%).
Bonos en dólares
Es un día de movimientos mixtos en la performance de los bonos argentinos, que reflejan disparidad entre los títulos de ley local y extranjera. Los Bonares muestran una tendencia a la baja en sus precios, con caídas modestas en la mayoría de los casos.
Por ejemplo, el AL29 y el AL30 presentan retrocesos de 0,6% y 0,8% respectivamente. En contrapartida, los bonos legislación extranjera (Globales) presentan un desempeño más heterogéneo; mientras que algunos títulos como el GD29 suben un 0,2%, otros, en particular los más largos como el GD38, caen más de 3%.
La semana fue negativa para ambos segmentos de la deuda. Los bonos de ley local, los bonares, acumularon pérdidas considerables. El AL29 y el AL30, por ejemplo, terminaron la semana con caídas superiores al 2% y 1,8% respectivamente, lo que subraya la debilidad generalizada del mercado de deuda soberana local.
Los bonos globales no se quedaron atrás, también experimentaron una semana de fuertes descensos. El GD29, pese a su recuperación del viernes, registró una baja semanal del 3,6%, mientras que otros bonos como el GD35 sufrieron un revés aún mayor, con una caída del 5%.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, comentó que "el mercado argentino ya se encuentra en la recta final hacia las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires y el peso de los factores políticos va en aumento. En materia macrofinanciera, se observó una mejora en la estabilidad de las tasas de interés cortas en pesos, probablemente como resultado de operaciones del BCRA para esterilizar liquidez. Además, la reciente disposición sobre encajes ayudó al Tesoro en la licitación de esta semana, evitando dejar pesos "excedentes" en el mercado que pudieran presionar sobre variables nominales".
Agregó que, de aquí hasta las elecciones de octubre, la discrecionalidad será la regla. "Al mismo tiempo, la pregunta del mercado comenzará a enfocarse en lo que sucederá después, especialmente en torno a qué tan rápido podría reducirse la tasa de interés para apuntalar la economía real, sin perder de vista los posibles efectos sobre el dólar y la inflación", concluyó.
Wall Street cae, ¿habrá recorte de tasas?
La medida clave de inflación en EEUU, el índice de precios al consumidor (PCE) aumentó en julio a un ritmo que sugiere presiones persistentes vinculadas a los aranceles, aunque probablemente el incremento no fue lo suficientemente alarmante como para disuadir a la Reserva Federal (Fed) de recortar las tasas de interés el próximo mes.
Greg Wilensky, director de renta fija estadounidense en Janus Henderson, señaló que, el índice de precios del PCE se situó en línea con las previsiones, con un aumento del 0,3 % (y del 0,27 % sin redondear) del PCE subyacente, lo que no es sorprendente, ya que la mayoría de los analistas son ahora bastante buenos a la hora de trasladar los datos del IPC y del IPP a las categorías adecuadas.
"Al igual que con los datos de inflación publicados a principios de este mes, la inflación fue algo mayor en los servicios que en los bienes. Esto significa que, o bien los efectos de los aranceles aún no se han reflejado en gran medida, o bien el impacto de los aranceles será menor de lo previsto inicialmente. Probablemente haya algo de verdad en ambos factores, pero esto sigue significando que habrá una mayor presión al alza sobre la inflación de los bienes en el futuro", agregó.
El índice PCE, la medida de inflación preferida por la Fed, subió 0,2% en julio, según informó el viernes la Oficina de Análisis Económico (Bureau of Economic Analysis). El banco central estadounidense da más peso a la llamada tasa de inflación subyacente (core). Esta aumentó un 0,3%, algo más rápido, pero dentro de lo esperado por Wall Street.
La tasa de inflación interanual se mantuvo sin cambios en 2,6% y por encima del objetivo de largo plazo de la Fed, que es 2%.
En consecuencia, el Promedio Industrial Dow Jones cae 0,3%; el S&P 500 pierde 0,8%, hasta 6.482,34; y el Nasdaq Composite retrocede 1,3%.