El Real Madrid gana al Mallorca (2-1) y llega al parón con el objetivo cumplido
El objetivo era llegar al parón con los nueve puntos en el bote y el Real Madrid de Xabi Alonso lo ha conseguido. Más o menos, estos tres encuentros de agosto y calor se planteaban como una pretemporada exigente, con partidos de verdad, pero también con todas las semanas enteras para entrenar todos juntos. Después, ya con la Champions, no va a dar tiempo. Así, Xabi tenía, tras el Mundial y las vacaciones, que convencer a los suyos de cómo jugar, pero también sabía que es más sencillo hacerlo si se gana. Esto segundo se ha conseguido, lo otro está en camino. Como sucedió contra el Oviedo, el equipo blanco se mostró más aplicado en la presión que en el gol en la portería rival y volvió a mostrar los dos problemas recurrentes de estos primeros días: le cuesta mucho atacar defensas que se le cierran con cinco hombres atrás y aún no tiene físico para aguantar a buen ritmo todos los partidos.
Muriqi adelanta al Mallorca
No ha hecho aún el Real Madrid una actuación completa, aunque ya sí que ha protagonizado su primera remontada. Pese a que tuvo el balón casi todo el partido, fue el Mallorca quien se adelantó, haciendo buenos los planes de su técnico, Arrasate: defender y encontrar a Muriqi. Fue perfecto. Un saque de esquina y el peleón delantero remató con su espalda entre un enjambre de madridistas. Es imparable cuando se declara una guerra.
Se sorprendió el Madrid. Era el primer tanto en contra este curso y llegaba poco después de un gol anulado a Mbappé por un fuera de juego en el límite. Pero en el límite, límite. Puede que una zona mínima frontal de su cabeza estuviera por delante de la defensa.
Esos dos sucesos dejaron al Madrid un poco estupefacto y no encontró la manera de romper la defensa rival. Lo mejor eran los pases verticales de Trent, al que se le vio un poco más que otros días. Aún tiene que ofrecer más, pero ya es algo. Sin un rematador, contra las defensas que se cierran, el Real Madrid no puede utilizar los balones desde la banda que, al menos, sirven para preocupar al rival. Decía Xabi Alonso que no había tenido tiempo de preparar a los rivales así (que en lo que llevamos de campeonato han sido todos).
Gol en jugada ensayada
Por eso quizá el entrenador vasco celebró con efusión el tanto del empate. Fue un balón de un saque de esquina sacado en corto que llegó al segundo palo, donde Huijsen, un futbolista alto, tocó hacia el primero, donde estaba Güler.
El empate despejó la cabeza del turco y, con él, a todo el equipo. Antes de que el Mallorca asimilase el tanto, una presión del Madrid propició una transición rápida de Vinicius y el gol. Fueron dos goles en un minuto, fueron también dos goles con la huella de las nuevas ideas de su entrenador.
Ese Real Madrid del final del primer tiempo sí que tuvo sus momentos, con Güler como protagonista. Xabi le ha dado galones y el turco sabe que tiene que aprovecharlos antes de que vuelva Bellingham y el entrenador tenga que quitar a uno del centro del campo, la línea que, por ahora, no toca. Mastantuono, que siempre hace un gran despliegue, y el turco parecen los más débiles. El resto de líneas, por cierto, sí que las mueve: Rodrygo, como Carvajal, fueron suplentes.
¿Qué es inmediato?
El partido decayó con los dos tantos del Real Madrid y la segunda parte, otra vez, se hizo larga, pero el VAR la animó. Mastantuono hizo lo mejor de su repertorio, con un regate y un remate, pero la pelota acabó en Güler, dio en su mano pegada al pecho, remató, rechazó el guardameta y volvió a marcar. Todos los goles inmediatos tras manos son anulados. El público se indignó, pero el partido no levantó el vuelo.
Quizá es que todo el mundo estaba preguntándose qué es inmediato. Por ejemplo Carreras, que llegó inmediato a despejar un balón en la línea de gol