Los artesanos sevillanos llevan meses alertando de la «competencia desleal» que supone para su gremio la irrupción del mercado asiático en la Semana Santa de Sevilla , que ofrece la confección de piezas y el uso de materiales de menor calidad a precios mucho más económicos. Ya el pasado mes de febrero emitieron un comunicado en el que realizaron «una declaración de defensa de nuestros intereses » y este domingo han insistido en el mismo asunto. Unas declaraciones que coinciden con la publicación en ABC de Sevilla del encargo por parte de un grupo de hermanos de la Pastora de Santa Marina de unos nuevos faldones con broches y el escudo de Felipe V a un taller de Pakistán, obsequio por la coronación canónica de la imagen. El nuevo comunicado hecho público a primera hora de este domingo por la Asociación Gremial Sevillana de Arte Sacro no hace mención expresa a la corporación de la calle Amparo. De hecho, se limita a mostrar su «hondo pesar y gran desánimo y disgusto» por «la noticia del estreno de unos enseres elaborados en estos países por parte de una hermandad de Sevilla, ciudad a la que representamos como colectivo profesional y empresarial, con artistas y artesanos cuya excelencia y trayectoria son reconocidas a nivel nacional e internacional». Al respecto, insisten en que la realización de estas piezas de «escasa calidad» supone «un atropello» para el sector, a la vez que han alertado de «lo que supone» hacer este tipo de encargos. En este sentido, y como ya dejaron claro en su primer comunicado fechado el pasado mes de febrero, consideran que «el proceso de creación y realización de los enseres creados por nuestros artesanos y artistas lleva consigo un esfuerzo técnico, artístico e incluso vital que resulta inimitable y no asimilable a otras coordenadas». Entre otros aspectos, porque «poseen un valor cultural, además de material, que hacen que estas artesanías estén catalogadas como Patrimonio inmaterial de Andalucía». Sin embargo, «desde hace algunos años, somos objeto de un bombardeo indiscriminado en las redes sociales de éstos talleres extranjeros , ofreciéndonos sus servicios, utilizando como reclamo fotografías de magníficas piezas realizadas en nuestros talleres y por nuestros artesanos, ofreciendo así una publicidad en fraude de ley , engañosa, que supone además una afrenta y una falta de respeto a nuestro trabajo, esfuerzo y forma de ganarnos la vida». Desde la Asociación Gremial Sevillana de Arte Sacro aseguran que, «una gran parte de las piezas que llegan a realizar, plagian dibujos y diseños de nuestros artistas o de piezas que ya poseen nuestras cofradías » y que, además, «son enseres de muy escasa calidad, ejecutados con hilos y materiales acrílicos, que tendrán poca vida útil y escasa posibilidad de restauración y mantenimiento ante un uso continuado y el paso de los años». Junto a ello, «la producción de estos talleres está exenta de cualquier normativa o legislación laboral y tributaria , tanto en sus países de origen como en España», lo que entra en contradicción con «la labor docente que hemos realizado sobre los beneficios que aporta nuestra actividad a la sociedad en forma de tributos, impuestos y cotizaciones». Finalmente, el comunicado recalca «el honesto y firme convencimiento de que, lejos de aportar o sumar, estos enseres en una cofradía –y más si se sitúan y colocan rodeados de buenas piezas patrimoniales y artísticas de la mejor artesanía sevillana- desdicen y restan al conjunto estético y artístico de un paso procesional o imagen de culto ». Es decir, «acaban perjudicando, por tanto, a la propia hermandad en el contexto cofradiero y en el contexto social de la ciudad en la cual se ubica y está inmersa». Por todo ello, han vuelto a apelar a «una profunda reflexión a la luz de los puntos enumerados y a una gestión inteligente del patrimonio y su incremento » con el objetivo de que «los cofrades y posibles demandantes de estas piezas mantengan el prestigio de las cofradías y del Arte Sacro en nuestra ciudad y evitar así su degradación».