Cinco destinos poco masificados de Europa para una escapada de fin de semana este otoño
Al planificar un viaje, hay un factor que nos puede echar para atrás: la masificación turística. Aunque todos disfrutamos recorriendo las calles de una ciudad desconocida y descubriendo sus tesoros, las largas colas, las aglomeraciones y los restaurantes llenos pueden convertir la experiencia en una pesadilla.
Es por ello que la empresa de viajes sorpresa Waynabox ha elaborado un recopilatorio con los cinco destinos de Europa menos masificados para visitar este otoño en tan solo un fin de semana. La lista no contempla ninguna capital, motivo que los ha alejado de momento del punto de mira de los grandes grupos de turistas.
Basilea (Suiza)
Basilea es una pequeña joya ubicada en la frontera con Francia y Alemania, con influencias de ambos países en su arquitectura. Es imprescindible visitar la plaza Marktplatz, donde se ubica el llamativo ayuntamiento de Basilea, construido en piedra de vivo color rojo; la imponente catedral de la ciudad; y la plaza Barfüsserplatz rodeada de pequeñas casitas blancas; así como dar un paseo por las orillas del Rin.
Bolonia (Italia)
Los imprescindibles de Bolonia son la plaza Mayor, con la basílica de San Petronio; la torre de Asinelli, para apreciar el color rojizo de los edificios del casco antiguo; su Universidad, la más antigua de occidente; y sus restaurantes, donde probar la tradicional boloñesa, entre otras muchas delicias gastronómicas italianas.
Burdeos (Francia)
A orillas del río Garona, Burdeos es un destino indispensable para los amantes del vino, dado que se ubica en la región vinícola más importante de Francia y cuenta con la Cité du Vin, dedicada exclusivamente a esta bebida. La plaza más bella de la ciudad, la Plaza de la Bolsa, es famosa mundialmente por tener en ella el espejo de agua más grande que existe. La última recomendación es visitar las seis puertas medievales que rodean la ciudad amurallada.
Hamburgo (Alemania)
El río Elba y el río Alster son los protagonistas del urbanismo de Hamburgo, que ha ido creciendo a su alrededor y convirtiéndose en una ciudad donde el agua es el elemento predominante. La multitud de puentes, canales y orillas por las que pasear son la viva imagen de Hamburgo, una ciudad que, además, está llena de historia, dado que fue bombardeada hasta su casi completa destrucción durante la Segunda Guerra Mundial. El Ayuntamiento, la calle Deichstraße y el lago artificial Alster son las joyas imprescindibles que hay que visitar durante la estancia en la ciudad.
Manchester (Reino Unido)
Conocida por su pasado industrial, Manchester es a día de hoy una de las ciudades más importantes del norte de Inglaterra. Tendremos que pasear por el barrio alternativo de Northern Quarter y descubrir el barrio de Chinatown, dos zonas menos turísticas, además de visitar los monumentos más típicos, como el Ayuntamiento en Albert Square y la catedral medieval de estilo gótico, así como tomar algo en las terrazas de Shambles Square. Si tenemos más días, siempre se puede hacer una excursión de un día a otras ciudades vecinas, como Liverpool, Sheffield y Leeds.