Gobierno de Brasil fija metas para erradicar racismo contra afrodescendientes
El gobierno de Brasil emitió una ordenanza que fija objetivos e indicadores para erradicar el racismo y la discriminación contra los pueblos indígenas y afrodescendientes. La iniciativa busca establecer la lucha antirracista como una política de Estado permanente, y se articula con el objetivo de desarrollo sostenible 18 (ODS 18), creado por Brasil para la Agenda 2030 de Naciones Unidas.
La disposición fue suscrita por los ministerios de los Pueblos Indígenas, de Igualdad Racial y la Secretaría General de la Presidencia. Su implementación estará bajo evaluación permanente de la Comisión Nacional para los ODS. El documento contempla diez objetivos concretos, respaldados por indicadores sociales y económicos, orientados a reducir brechas estructurales en distintos ámbitos de la vida nacional.
En el campo laboral, el ODS 18 prioriza la eliminación de prácticas discriminatorias en los entornos de trabajo. Se propone monitorear la disparidad salarial, la informalidad y la escasa presencia de personas indígenas y afrodescendientes en cargos de decisión. En materia de seguridad, se exige un registro detallado por raza y color para el seguimiento de homicidios, feminicidios y delitos motivados por odio.
Asimismo, el plan también aborda el acceso equitativo a la justicia y la transformación del sistema penitenciario, con énfasis en la representación de grupos históricamente excluidos en instituciones públicas y privadas. La reparación de daños territoriales, culturales y ambientales sufridos por comunidades quilombolas y pueblos originarios figura como eje central del documento.
En cuanto a vivienda y servicios básicos, se contempla la ampliación del acceso a moradas dignas, agua potable, saneamiento y atención sanitaria con enfoque intercultural. En educación, se plantea un sistema inclusivo que reconozca la diversidad lingüística y cultural, así como la participación activa de comunidades en decisiones sobre biodiversidad y distribución de beneficios.
La ordenanza incorpora medidas contra la xenofobia y promueve la protección de migrantes con identidades indígenas o afrodescendientes, ante el crecimiento de estos flujos en la región. El enfoque transversal del ODS 18 busca garantizar condiciones de vida dignas para todas las razas y etnias.
Durante la apertura de la quinta Conferencia Nacional de Promoción de la Igualdad Racial en Brasilia, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que “hay un imaginario que insiste en colocar a las personas negras en un único lugar, normalmente en el lugar de la servidumbre, cuando no se les ve como una amenaza”, lo que, según expresó, perpetúa el “racismo de todos los días” en una sociedad mayoritariamente afrodescendiente.
El lanzamiento oficial del ODS 18 se realizó en Río de Janeiro, como parte del programa social de la cumbre del G20. La iniciativa representa un esfuerzo por incorporar la igualdad étnico-racial en la arquitectura global del desarrollo sostenible, ante la persistencia del racismo estructural como obstáculo para el progreso colectivo.
Fuente: Telesur
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