China desafía la historia de la evolución humana con el hallazgo de un cráneo de un millón de años de antigüedad
Un cráneo humano hallado en 1990 en el centro de China podría cambiar la manera en que entendemos las primeras etapas de la evolución humana. Gracias a tecnologías avanzadas de escaneo y modelado digital, los investigadores lograron restaurar su forma original y ubicarlo dentro de una rama poco conocida del género Homo.
El fósil, conocido como Yunxian 2, tiene una antigüedad cercana al millón de años. Su análisis revela características que no encajan plenamente en el patrón del Homo erectus, la especie humana que se creía dominante en Asia durante ese periodo.
Reconstrucción digital y comparación fósil
Debido a que el cráneo estaba gravemente aplastado por procesos geológicos, su estructura anatómica fue distorsionada. En este nuevo estudio, los científicos emplearon tomografía computarizada y métodos digitales para corregir esas deformaciones y estudiar su morfología.
Compararon Yunxian 2 con más de 100 fósiles de cráneos y mandíbulas humanas de distintas épocas. Los resultados indican que se alinea más estrechamente con el grupo Homo longi, propuesto en 2021 y relacionado morfológicamente con los denisovanos.
Una divergencia evolutiva más temprana
Los investigadores utilizaron un modelo filogenético basado en características anatómicas para situar el fósil dentro del árbol evolutivo humano. Según sus estimaciones, los linajes que dieron origen a los denisovanos y al Homo sapiens moderno podrían haberse separado hace aproximadamente 1,3 millones de años.
Este marco temporal es considerablemente anterior al que sugieren estudios genéticos previos, que colocaban esa divergencia entre 700.000 y 500.000 años atrás. La diferencia no invalida los datos anteriores, pero sí introduce una nueva hipótesis a considerar.
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Asia oriental como escenario evolutivo clave
El hallazgo subraya el valor del registro fósil de Asia oriental, que durante décadas ha sido subestimado en los modelos globales de evolución humana. Según los autores, fósiles como Yunxian 2 ofrecen claves para entender mejor la diversidad de linajes humanos durante el Pleistoceno medio.
No obstante, el estudio no cuestiona el origen africano del Homo sapiens. Más bien, plantea que distintas regiones pudieron haber albergado linajes evolutivos propios, coexistiendo y divergiendo en periodos más antiguos de lo pensado.
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Sin ADN, pero con potencial explicativo
A diferencia de otros trabajos recientes, este estudio no se basa en ADN antiguo, ya que no se ha logrado extraer material genético del fósil. Las conclusiones derivan de su forma craneal y su posición en el árbol evolutivo calculado a partir de morfología comparada.
Los autores reconocen que futuras investigaciones, incluyendo el análisis de un tercer cráneo hallado en la misma zona en 2022, podrían confirmar, ajustar o refutar su propuesta actual.
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Una hipótesis sólida, pero abierta
El estudio ofrece una hipótesis razonada: que Yunxian 2 representa un linaje hermano de los denisovanos, anterior a los neandertales y al Homo sapiens. Si se valida, esta interpretación implicaría una diversificación más temprana y compleja de nuestra historia evolutiva.
Aunque no "reescribe" por completo el árbol genealógico humano, sí introduce una nueva pieza relevante que obliga a repensar los modelos existentes sobre la evolución del género Homo.