Juan Quintero y su tránsito por el presente: “Tal vez el mejor mensaje que podemos dar es hacer una canción con ganas”
Para Juan Quintero, destacado músico y compositor argentino, los tiempos que se viven en el mundo ameritan extender puentes de fraternidad desde las artes. “Por eso invito a movernos un poco de esta dinámica de que viene el artista y se le aplaude“, expresó en una reciente conversación con la primera edición de Radioanálisis.
“Hablemos de Argentina, por ejemplo. Aunque bueno, esto que está pasando en Palestina nadie lo puede obviar. Creo que estamos cantando dentro de un marco en el que la cosa está muy seria. Se le está pegando a mucha gente en Argentina. No está nada bien la cosa. Entonces, ¿qué hace uno cantando canciones cuando hay tanto dolor?“, planteó Quintero sobre esta disyuntiva.
Eso es, en parte, el espíritu que moviliza a “El Vocero“. Una dinámica que el músico ya ha llevado a otros escenarios del continente y que este viernes 10 de octubre se hará carne en la Sala Master de Radio Universidad de Chile. La dinámica es la siguiente: a través de su sitio web, y desde distintas partes del planeta, las personas pueden compartir un mensaje para que Juan actúe como un verdadero mensajero, que transmitirá al público aquellos planteamientos musicalizados.
Juan Quintero, músico argentino.
“Lo hice una vez para probar y la verdad que llegó para quedarse, porque es un espacio de juego, de apertura, de conexión, de estar en el presente en cada concierto. Entrar en esa dinámica me hizo replantear un montón de cosas acerca de cómo uno encara los conciertos. Tal vez, en algún punto, nos profesionalizamos, nos estandarizamos, y eso me dio ganas de replantear mi encare con los shows. Creo que en esta época los estoy pensando como si fueran un taller, más que una cosa cerrada. Estoy probando todas esas sensaciones”, explicó Quintero sobre esta experiencia.
Además, se trata de una dinámica que también se enlaza con otro principio que el argentino viene aplicando a sus presentaciones en vivo, y que tiene que ver con la predisposición de entregarse a la sorpresa. “Estamos con mucha incertidumbre sobre qué se terminará de dibujar ese día. Por suerte, la Sala Master tiene esa cosa tan moldeable y gentil que facilita el encuentro. Hay una garantía de que intimidad va a haber”, valoró.
“Pero para este encuentro tenemos más incertidumbres que certeza. Me estoy dando ese permiso también, de dejar que la cosa tome forma. Por lo pronto es eso. Estoy muy entusiasmado con algunas canciones que, si las pensaras dentro de un esquema artístico, de decir ‘este es mi disco’ o algo así, no tienen ni pie ni cabeza”, afirmó entre risas.
Juan Quintero.
En cambio, sumó, se puede observar “como el producto de una investigación acerca de la canción, que es lo que fue, en una dinámica de taller. Y ahora probaremos esto, cantar con el público y con unos amigos. Todo el entusiasmo se me dispara mucho más. Pensarlo dentro de una dinámica lúdica me da energía, alegría y apertura”.
Es en ese contexto que el argentino reiteró que la invitación es que “no vayamos con el espíritu de los conciertos en general, donde el artista canta y se le aplaude, sino como un ‘vamos a ver qué pasa’. Seguro que tal vez me meta alguna, que salga mal, ¿y por qué no? En el sentido de que, bueno, tal vez haya que cortar la canción, no sé. Es un encuentro, y me preparé con algunas cosas, como siempre, con mucho cariño. Pero también abrí la posibilidad al quién sabe qué”.
Observando el camino recorrido, Quintero igualmente reconoce que hoy enfrenta a la canción desde un punto de vista distinto. “Ahora estoy pensando más en el juego que en las letras. Pienso que vengo de una etapa en la que le di mucha importancia, tal vez demasiada, a la cuestión de la letra. Y lo que tiene la música es que justamente dice todo lo que no pueden decir las palabras, o habita ese espacio”, compartió.
Juan Quintero, músico argentino.
“Entonces, si uno se pone muy quisquilloso con las letras, a lo mejor no se da el permiso de cantar algunas canciones que por ahí dicen: ‘La rosita blanca, qué linda que es la rosita blanca, me gusta esa rosita porque perfuma mi jardín a la mañana’. ¿Qué habrá de manifiesto en eso? Pero la canción, el hecho de escucharla, quizás nos hace habitar el perfume de una rosa blanca. Me parece que no está en el mensaje que se da, sino en vivir una canción con ganas“, confesó.
“Eso es lo que más me llama en este tiempo, porque tal vez intuyo que me puse un poco serio, queriendo dar un mensaje. Y me parece que quizás el mejor mensaje que podemos dar quienes habitamos la música es hacer una canción con ganas. Y disfrutar también de la melodía y de la armonía. Por supuesto que las canciones con mensaje existen y me gusta habitarlas también, pero ahora me gustaría que escuchemos el total de la canción, y no tan solo la letra”, agregó el artista.
Por eso, y frente a todo lo que hoy nubla el tránsito de la sociedad contemporánea, aseguró que su decisión de cantar estas ideas tiene que ver con “compartirlas porque son cosas que siento que tienen que ver con mi bienestar, profundamente. En el sentido de que ahí está mi compromiso, mi disfrute. Son cosas que me hacen bien y las voy a compartir desde ese lugar. Sobre todo, vamos a renovar aquel espíritu de encontrarnos en torno a oír las canciones, cantar juntos, escuchar ciertos mensajes que vinieron de gente que estuvo reflexionando”.
“Es un momento especial, y me gustaría también tomarlo como una instancia más apagada. Me animé a hacer este concierto porque estoy bastante guardado. Y esta sala mantiene un perfil de cierta austeridad, diría. Eso me da un buen marco. No me animaría, por ejemplo, y en este momento, a hacer un gran festival de aquellos con mucha pompa. Es mejor regalarnos un poco de calma”, cerró Quintero.