Jordi Fernández y el desafío de reconstruir a los Brooklyn Nets
Si ante una temporada con 82 partidos el jefe dice que lo fundamental es lo que suceda cuando acabe la temporada... El dueño de los Brooklyn Nets, el taiwanés Joe Tsai, uno de los fundadores de la compañía china «Alibaba», ha declarado que lo más importante para la franquicia es el próximo «draft». Así que a Jordi Fernández le va a tocar en su segundo año en Brooklyn ser más reconstructor que entrenador. En sus manos está la plantilla más joven de la NBA, la peor pagada (140 millones de dólares en salarios, con diferencia el gasto más bajo de la competición) y con cinco jugadores elegidos en la primera ronda del último «draft» entre los puestos 8 y 27. Por supuesto ninguno con una dimensión que suponga un impacto inmediato en un equipo que el año pasado se quedó en 26 victorias y 56 derrotas.
Jordi Fernández (Badalona, 1982) ya no es un extraño en Brooklyn, como él mismo se definió a su llegada. Considerado en los últimos diez años como uno de los asistentes más sólidos de la NBA, en su estreno como primer técnico su puesto no corrió peligro pese a la abundancia de derrotas. Los Nets fueron un grupo competitivo, y desde la gerencia parecen conscientes de su realidad. «Tengo que decir que estamos en un año de reconstrucción», ha afirmado el propietario. Tsai se gastó 2.350 millones hace seis años para hacerse con la totalidad de la franquicia –ya poseía la mitad– y la paciencia por ahora no se le ha agotado. Que tengan claro que el objetivo de la estrella del equipo, Cam Thomas, es cuajar un buen curso para emigrar a una franquicia más potente revela cómo los Nets tienen asumida su realidad.