En una pequeña población rural de Estados Unidos, en una fecha indeterminada, los ciudadanos viven atemorizados por unas extrañas criaturas que habitan el bosque que rodea la aldea. Afortunadamente para ellos, las fuerzas vivas del lugar se han organizado para que la campana suene cada vez que estos misteriosos seres se acercan. Estos inconvenientes se compensan con la idílica vida dentro de la comunidad… Hasta que unos jóvenes comienzan a preguntarse quiénes son realmente esos seres y qué hay detrás del bosque que se les prohíbe cruzar. Este es el argumento de la película 'El bosque' , de M. Night Shyamalan, donde se retrata una sociedad más sombría que protectora. Una sociedad que, a veces, está más cerca de lo que podríamos intuir. Un ejemplo es lo sucedido en redes sociales tras el anuncio del Valencia Basket (muchos piensan que motivado por presiones de la Delegación del Gobierno en Valencia) de que el partido frente a un equipo israelí se celebraría a puerta cerrada, dejando incluso a los abonados sin posibilidad de asistir. Se pasó del «vamos a derrotar a los israelíes» al «¿alguien me puede explicar a qué se deben estas manifestaciones si ya han firmado la paz?». Alguno se atrevió incluso a añadir que «fíjate que los sindicatos han convocado una huelga precisamente contra el 'genocidio', en lugar de por asuntos como el acceso a la vivienda o el sablazo fiscal que el Gobierno de Sánchez quería pegar a los autónomos». Soy de los que piensa, sinceramente, no es broma, que el responsable del ataque a Israel por parte del Gobierno de Sánchez es Franco . Pero no por lo que puedan imaginar. Lo de celebrar cientos de actos por el aniversario de su muerte parece que no les ha salido muy bien. La gente ve las imágenes en blanco y negro del dictador «en plan abuelete entrañable» y no acaba de verlo como un peligro para el mundo actual. Así que Netanyahu lo ha sustituido como el nuevo enemigo de la progresía. También es cierto que la épica de la flotilla se vino abajo cuando escuchabas a sus integrantes quejarse del «maltrato» del ejército israelí por obligarles a beber agua del grifo. Si a eso añadimos que su regreso coincidió con la liberación de los rehenes israelíes que llevaban dos años en cautiverio en infectos túneles, la comparación no tiene lugar, por mucho bosque en el que te encuentres. Pero en eso hay que reconocerle algo al Gobierno: la gran habilidad, a pesar de todo, para sincronizar noticias y acciones, construyendo así el bosque de los que algunos califican como 'psoeizados' . Tras el anuncio del presidente Sánchez de que impulsará el fin del cambio de hora, una gran parte de los cargos del Ejecutivo (o dependientes de él) se han apresurado a alabar la medida como si fuera la gran solución al mal que asola la salud de los españoles. Algo similar ocurre con el funeral de Estado por las víctimas de la dana, donde parece escandalizar que el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón , se atreva a acudir, mientras se considera perfectamente normal la presencia de quien dijo aquello de «si quieren ayuda, que la pidan» y tuvo que huir a uña de caballo de Paiporta. Imagino que dentro del bosque se habrán olvidado también de los tres largos días que tardó la ayuda gubernamental en llegar a las zonas afectadas, a pesar de estar a escasos kilómetros. Pero dentro del bosque es así: toda la culpa es de Mazón y sus adláteres. Afortunadamente, según el relato oficial, tanto la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, como el presidente de la Confederación, Miguel Polo, actuaron de forma sobresaliente… Aunque nadie sepa explicar concretamente qué hicieron bien . En caso de duda, siempre queda recurrir a la impecable actuación de la juez de Catarroja y repetir que «lo importante es dejar trabajar a los jueces». Eso sí, para evitar el zasca, ya han aprendido a matizar que «no todos los jueces son iguales» y que todavía quedan «jueces fachas» y casos de lawfare. No obstante, soplar y absorber al mismo tiempo, por mucho bosque en el que te encuentres, sigue siendo prácticamente imposible, aunque hay que reconocer que muchos no pierden el entusiasmo al intentarlo. Pero no contentos con enredar la opinión pública respecto a la judicatura, ahora avanzan sobre los periodistas. Las presiones que está recibiendo David Alandete , corresponsal de este diario en Washington, por sus preguntas al presidente Donald Trump ya son de traca. ¡Se enfadan porque le pregunta sobre España! También ha sufrido las iras de la progresía el conocido influencer Vito Quiles, famoso por sus «impertinentes» (para algunos) preguntas a políticos. No pudo impartir una conferencia en la Universidad Autónoma de Barcelona porque una multitud se congregó para impedírselo. Mal vamos cuando asumimos como normal que los periodistas solo puedan preguntar lo que el Gobierno considere oportuno. Ya estamos en el bosque de Shyamalan, donde el Gobierno parece que nos quiere «proteger» de unos terribles monstruos: Netanyahu, Trump, Franco, Mazón, Abascal y alguno más. Son un peligro, y cuando suena la campana hay que resguardarse para que su «maligna influencia» no afecte nuestra forma de pensar. Para muchos, lo más cómodo es encerrarse en casa y escuchar la versión oficial acerca de todo, pero yo pienso que quizá sea más satisfactorio conocer el mundo desde los dos lados del bosque. CODA. Para no abandonar del todo el tema de Franco, desde Televisión Española ya se ha anunciado el documental: 'El país de las 6.000 fosas'. Digo yo que quizá desde À Punt podrían preparar el de 'Las ciudades de las 6.000 checas'. Habrá que mirar la historia con cierto conocimiento y, lo que es más importante, desde los dos lados del bosque.