Cuando nos cruzamos con alguien o nos lo presentan, es natural que lo primero que nos genere una reacción sea su apariencia . Su pelo, su sonrisa, su ropa o su mirada suelen ser algunos de esos aspectos físicos que llaman la atención a primera vista. Si nos centramos en uno de esos elementos, la ropa, esta puede provocar diferentes reacciones en nuestra mente y, yendo más allá de esto, el color que usa alguien al vestir es capaz de provocar ciertas sensaciones y transmitir cualidades o incluso rasgos de la personalidad. Sea intencionado o no, no dará la misma imagen alguien que lleva un traje oscuro, bien planchado y a medida, que quien elije un tono alegre y vivo vistiendo una camiseta informal y unos pantalones de color, por ejemplo. En este sentido, son muchas las ocasiones en las que necesitamos adecuar el color de nuestra ropa a situaciones específicas y en este artículo nos centramos en los colores que utilizan las personas elegantes a la hora de vestir o, lo que es lo mismo, qué tres colores son elegantes en la ropa. Para responder a esta cuestión tomamos como referencia la psicología del color, que es «una rama del conocimiento que estudia cómo los colores influyen en las emociones, pensamientos y comportamientos humanos . Algunos psicólogos, entienden que los colores son más que una percepción visual: percibiéndolos como una poderosa herramienta que afecta nuestro bienestar emocional, nuestras decisiones y cómo interactuamos con el mundo que nos rodea», según se indica desde Psicólogos Aldama . La psicología del color ha sido estudiada y continúa siéndolo por diferentes profesionales y, según la información disponible a día de hoy, los tres colores que utiliza la gente elegante o que transmiten elegancia a la hora de vestir son el negro, el blanco y el azul marino . A continuación te explicamos por qué cada uno de ellos ayuda a transmitir elegancia, según las ideas de la psicóloga alemana Eva Heller, autora del libro 'La Psicología del Color'. La seriedad es uno de los atributos que se le asignan a este tono, además de otros como la autoridad, la exclusividad, la solemnidad o incluso el misterio. Con estos ingredientes, vestir de negro nos da una imagen de mayor profesionalidad, algo que puede sumar a la elegancia que pretendamos transmitir. Aún así, Heller explica que el uso del negro puede transmitir otras sensaciones según el contexto en el que lo usemos, ya que, por ejemplo vestirlo en un velatorio es una muestra de respeto y también de luto. El color de la pureza por excelencia. Heller menciona que el blanco tiene la capacidad de proyectar limpieza, conocimiento y frescura , lo cual acompaña a la elegancia, pero también puede tener una connotación de querer mostrar perfección. Este color es especialmente indicado para situaciones en las que queramos transmitir transparencia, objetividad y honestidad con nuestra ropa. La psicóloga apunta que, si se usa con demasiada frecuencia, el blanco puede dar también la sensación de frialdad . Cabe recordar, que en algunas culturas, el luto se representa vistiendo de blanco. Según Heller, partimos de la base de que cualquier tono de azul suele estar estrechamente relacionado con la confianza y la estabilidad emocional , induciendo a la calma y la seguridad, algo que puede ayudar a proyectar elegancia. Así, en su versión azul marino, se suman aspectos como el respeto y la credibilidad, algo que le hace una de las opciones más comunes para trajes de negocios e incluso uniformes o vestimenta corporativa . Quienes visten con ropa azul marino suelen transmitir fiabilidad y responsabilidad , algo clave en situaciones donde se requiere un look elegante, que suelen ser profesionales, pero también se puede usar en escenarios más personales. Cabe destacar que, tal como da a entender Heller, lo que transmite o causa un color puede ser subjetivo y cada persona puede percibirlo de diferente modo según su cultura y sus experiencias vitales. « Conocemos muchos más sentimientos que colores . Por eso, cada color puede producir muchos efectos distintos, a menudo contradictorios. El mismo rojo puede resultar erótico o brutal, inoportuno o noble. Un mismo verde puede parecer saludable, venenoso o tranquilizante. Un amarillo, radiante o hiriente. ¿A qué se deben tan particulares efectos? Ningún color aparece aislado; cada color está rodeado de otros colores», resaltan de su libro desde Mundo Psicólogos .