"Del ‘hat-trick’ de Fermín al derrumbe del Atlético"
El partido de Montjuïc nos dejó, aparte de un rotundo 6-1 con ‘hat trick’ de Fermín, dos estampas sobre la nueva forma de arbitrar en las que merece detenerse. El gol del Olympiacos (2-1 en ese momento) llegó tras una exhibición del sexador de pollos de la sala VOR, que supo ver que antes del gol hubo penalti y fuera de juego, y reconozco que no era fácil. Consecuencia, cambiamos gol por penalti, transformado por el mismo jugador. Alarde inútil de buena vista, pues nos quedamos igual. No mucho más tarde (aún con 1-2) Hezze pugnó un balón con Casadó y este (¡qué feo, pero que común, lo que hizo!), se tiró al suelo tapándose la cara con aspavientos. El árbitro, que no debió de ser de los más esclarecidos de su colegio, sacó una tarjeta, y como Hezze ya tenía una, se vio fuera. La repetición mostró que no hubo ni roce con la cara, pero el protocolo del VAR sólo permite intervenir para rojas directas, no para segundas tarjetas, así que el Olympiacos tuvo que resignarse, se derrumbó y perdió 6-1.