Simeone recibe de su propia medicina<br>
No había más que ver la manera de celebrar cada uno de los goles que los de Arteta endosaron al Atlético en una segunda parte para olvidar por completo para entender las ganas que había en el norte de Londres de este partido. Podía parecer un choque más de la primera fase de la Champions League pero para el Emirates no lo era. Aquel gol de Griezmann escocía entre los aficionados gunner. Espina sacada para los hinchas locales. La Europa League duerme en las vitrinas del Metropolitano pero la goleada es de las que duele. Toca reflexionar.