Descubre el rincón toledano donde se cosechan 700 toneladas de castañas cada otoño
Un entorno natural que marca la diferencia
Situado en la serranía de Toledo, el municipio de El Real de San Vicente alberga más de 600 hectáreas de castañares en plena producción. Según los datos locales, se recogen unas 700 toneladas de castañas cada año, lo que lo convierte en uno de los principales focos de cultivo de este fruto en la región.
Las condiciones naturales del terreno —laderas húmedas, clima frío en invierno y sombra natural entre robles y encinas— generan un microclima idóneo para que el castaño prospere. Además, la masa forestal convive con una rica biodiversidad, incluyendo especies protegidas como el águila imperial ibérica.
Rutas para hacer en otoño
Recorridos señalizados por el bosque
El Real de San Vicente ofrece varias rutas que atraviesan sus castañares y bosques mixtos. Estas rutas permiten inmersiones tranquilas en la naturaleza, con tonos ocres, verdes y dorados propios del otoño. La combinación de castaños, encinas y robles genera un paisaje particularmente atractivo para la fotografía y el senderismo.
Recolección de castañas y normas básicas
En este entorno, la recolección de castañas es una actividad tradicional. No obstante, la mayoría de los castañares son fincas privadas y están valladas, por lo que acceder sin permiso está prohibido. En las zonas de monte público, la recolección está regulada y requiere solicitar autorización en el ayuntamiento. Esto asegura un aprovechamiento sostenible del recurso.
Economía local y tradición que perdura
El castañar no solo es un atractivo paisajístico sino un pilar para la economía del municipio. La cosecha anual —cerca de 700 toneladas— representa un ingreso significativo para pequeños productores y para el comercio local. Además, cada otoño se organizan actividades ligadas a la castaña: degustaciones, ferias y encuentros comunitarios.
Por ejemplo, a finales de noviembre se celebra la tradicional fiesta de “Las Luminarias” en la que se asan castañas en hogueras para vecinos y visitantes. También, en municipios cercanos como Navamorcuende se organiza una “Muestra de la Castaña” con rutas guiadas y concursos de recolección.
Patrimonio, patrimonio y paisaje en consonancia
Más allá de los árboles y la cosecha, este entorno dispone de un patrimonio singular. Entre los monumentos destaca la iglesia de Santa Catalina, declarada Bien de Interés Cultural, así como fuentes históricas y antiguos molinos que salpican el término municipal. Esta combinación de naturaleza y patrimonio convierte a El Real de San Vicente en un destino completo.
Cómo planificar la visita
Para aprovechar la experiencia: conviene visitar entre octubre y noviembre, época en la que el bosque ofrece su mejor colorido y se alinea con la recolección de castañas. Llevar calzado adecuado, vestimenta de abrigo y respetar las señalizaciones es fundamental. Si se desea participar en la recolección, es imprescindible informarse en el ayuntamiento sobre permisos y zonas autorizadas.
Apoyar al comercio local
La compra directa de castañas a productores permite conocer la trazabilidad del producto y apoyar la economía de la zona. En los comercios del municipio se pueden encontrar castañas frescas, productos derivados y detalles turísticos.
Resumen del atractivo
El Real de San Vicente se presenta como un destino de naturaleza auténtica: castañares extensos, rutas de senderismo, economía local vibrante y patrimonio histórico. Para quienes buscan una escapada rural, este rincón de Toledo ofrece una experiencia otoñal singular y poco masificada.