A 28 kilómetros de Trani , en la región italiana de Apulia , el municipio de Margherita di Savoia sorprende por sus salinas , las más grandes de Italia y una de las más extensas de Europa, pues cubren una superficie de casi 4.500 hectáreas. La reserva natural, que tiene una longitud de 20 kilómetros por 5 de ancho, está formada por grandes tanques de salazón y evaporación que producen 550.000 toneladas de sal cada año. Estos tanques que se despliegan como si fueran unas terrazas brindan unos colores que van del rosa al rojo ladrillo, debido a la presencia de la microalga ' Dunaliella salina ', que, al estar recubierta de un pigmento rojizo , le da su color. Ese fenómeno visual atrae a decenas de fotógrafos y observadores de la vida animal - flamencos , cormoranes, charranes, gallos de ostra, garzas, garcetas, garzas nocturnas y garcetas reales- pues son muchas las especies de aves que se instalan en estas aguas El origen de estas salinas se remonta a la etapa romana, pues ya eran conocidas desde la época de Plinio el Viejo, pero se tiene certeza de que los hombres del Neolítico ya conocían este proceso natural. La aparición de esas salinas se producía cuando el agua del mar entraba con la marea alta en las zonas menos profundas del lago Salpi y al evaporarse dejaba depósitos de sal. Después los canales, los tanques de sal y el sistema de tabiques que elevan y bajan empezaron a funcionar desde el siglo XVIII, aunque fue un siglo más tarde cuando la explotación industrial se impuso al excavar nuevos canales bajo el mandato de Fernando I de Borbón. En la actualidad son 4.000 las hectáreas que están cubiertas por el agua, mientras que las otras 500 se extienden en carreteras, terraplenes, zonas de almacenamiento, talleres y viviendas del personal laboral. Las salinas cuentan actualmente con seis estaciones de bombeo ubicadas en puntos clave, cinco de las cuales se encargan de transportar el agua de mar de una zona a otra de las salinas, facilitando así su flujo. Las salinas se encuentran en la meseta baja de Tavoliere, casi al pie de la península de Gargano en el mar Adriático, en una zona húmeda, declarada Reserva Natural en 1977 , y es hoy una zona de hibernación de numerosas aves con una impresionante colonia de flamencos rosado s. Al atardecer, miles de aves se alzan el vuelo juntas descubriendo una espectacular imagen para fotografiar casi como si se tratara de un ballet sincronizado de Broadway. Ese momento puede ser disfrutado por los visitantes ya que se organizan visitas guiadas dentro de las salinas de horas como máximo de duración. Los flamencos, que pueden alcanzar una altura de 145 centímetros sin sobrepasar los 4 kilos de peso, superan en ocasiones los 60 kilómetros por hora. Los interesados en conocer otros secretos de este espacio natural tienen la posibilidad de visitar el Museo Histórico de la Salina Margherita di Savoia , situado en Corso Vittorio Emanuele 99, en un antiguo almacén de sal anexo a un viejo Torreón de vigilancia del siglo XV, de casi 13 metros de altura, que fue utilizado como almacén de artillería y servicio telegráfico durante el siglo XIX. Este edificio se encuentra a solo dos minutos a pie de las salinas. El museo incluye una exposición de mil objetos de arqueología industrial desde los viejos evaporadores hasta los pesos de la sal pasando por la herramientas de la recolección, instrumentos meteorológicos y eléctricos y documentos históricos que demuestran la vinculación de este área de la Puglia italiana con la producción de sal. Ya en el exterior se pueden ver también máquinas, vagones de tren y generadores de energía.