La Agencia Tributaria ha intervenido más de 53.000 kilos de gases fluorados de efecto invernadero en el marco de dos actuaciones independientes llevadas a cabo en las provincias de Castellón y Alicante. En una de las operaciones se incautaron 41.000 kilos, lo que la convierte en la segunda mayor aprehensión de este producto realizada hasta la fecha en España por la Agencia Tributaria. Además, en dicha actuación, denominada operación' Globos', se incautaron 850.000 euros en efectivo en el domicilio del presunto responsable de los delitos y se ha estimado un fraude fiscal de un millón de euros. En concreto, en la primera intervención, los funcionarios de Vigilancia Aduanera y miembros de la Oficina Nacional de Investigación de Aduanas de la Agencia Tributaria, incautaron tres contenedores que transportaban cada uno 1.150 botellas de 12 kilos del gas fluorado R-134, tras haber incumplido la normativa sobre tránsitos aduaneros, sumando un total de 41.000 kilos intervenidos. Se trata de la segunda mayor aprehensión de este tipo de gases realizada hasta la fecha en España por la Agencia Tributaria. Al parecer, estos gases iban a ser introducidos en el mercado sin haber satisfecho los impuestos legalmente exigibles, obteniendo así una ventaja competitiva frente a otros operadores legales. La investigación de la Agencia Tributaria sobre estos tres contenedores comenzó en el mes de junio, cuando salieron del puerto de Barcelona. Su destino declarado en Sevilla, pero nunca llegaron, ya que se desviaron en su camino hacia el municipio de Almassora, en Castellón. Una vez allí, los investigadores procedieron a la intervención y aprehensión cautelar del primero de los tres contenedores, al quedar acreditado que se había incumplido la normativa sobre tránsitos aduaneros y, por tanto, la comisión de un delito de contrabando. Esta circunstancia quedó acreditada cuando se tuvo constancia de que, documentalmente, la organización había comunicado a la Aduana que la mercancía se encontraba ya en Sevilla, lugar al que nunca llegó. Una hora más tarde, los otros dos contenedores llegaron al mismo domicilio, lo que confirmó la intención a de cometer el delito de contrabando con los tres contenedores, según detallan las autoridades. Por todo ello, se realizó un atestado por delito de contrabando y contra la Hacienda Pública, así como se analizaron las actuaciones aduaneras de los distintos operadores involucrados, desde transportistas hasta consignatarias. La investigación permitió esclarecer que el presunto autor material e intelectual de los delitos utilizaba varias empresas que tenían su sede fiscal y social en el municipio de Algeciras, por lo que se procedió al registro del domicilio particular del administrador de las dos sociedades involucradas, así como de la sede social de ambas mercantiles. Durante los registros, realizados el pasado 2 de octubre, se intervino la documentación y se procedió al clonado de diversos equipos informáticos y teléfonos móviles; además, se incautaron más de 724.000 euros en el domicilio particular del investigado y 126.000 euros en el domicilio de las empresas investigadas. Por otro lado, la segunda actuación se llevó a cabo el pasado día 17 de octubre cuando los funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, a partir de información recibida de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), procedieron a localizar y a realizar el seguimiento de un camión en el momento de su entrada en España por la Junquera. El operativo siguió la pista de un camión hasta Albatera (Alicante), donde constataron que el vehículo se detuvo en una campa de camiones. Allí aparecieron dos hombres en un coche que, tras contactar con el conductor, guiaron el camión hasta una nave industrial en San Isidro (Orihuela). En el lugar comenzaron a descargar bombonas de gas refrigerante destinadas a ser almacenadas y distribuidas después en furgonetas de alquiler. La investigación reveló que los clientes enviaban su ubicación a uno de los tres implicados, finalmente detenidos. La operación permitió incautar 12.000 kilos de gas, valorados en 413.000 euros, así como 18.000 euros en efectivo. En este caso, los responsables habían declarado para el contenedor que transportaba los gases una exportación desde el puerto francés de Calais con destino a Kenia. Al no realizarse esa exportación y ser descargada la mercancía en la nave de Alicante, se produjo un delito de contrabando. La investigación, realizada por las unidades operativas de Cataluña, Valencia y Alicante de Vigilancia Aduanera y cuyas diligencias instruye el Juzgado de Instrucción número 3 de Orihuela, sigue abierta y no se descarta la posible existencia de una organización criminal dedicada al contrabando de gases fluorados en el sur de la provincia de Alicante, formada tanto por ciudadanos ucranianos como por nacionales españoles. El esquema de fraude se basa en la utilización del régimen aduanero del tránsito. Este régimen consiste en que la mercancía sale de un recinto aduanero con destino a otro sin satisfacer los impuestos legalmente exigibles. Con este método, se permite que la mercancía pueda viajar entre dos recintos aduaneros distintos, pero siempre cumpliendo la normativa sobre tránsitos aduaneros. Una vez en el recinto aduanero de llegada, la mercancía debe recibir un destino aduanero concreto, que puede ser la importación, la exportación, o cualquier otro autorizado por la normativa. En estos casos de utilización del régimen de tránsito, que ya se ha utilizado en otras ocasiones para distintos ilícitos y que la Aduana española vigila especialmente, se requiere de los conocimientos y práctica de profesionales que tienen la acreditación de agentes privados de aduanas, puesto que deben conocer estos procedimientos especiales y disponer de las acciones necesarias frente a la Aduana para finalizar los tránsitos y disponer de la mercancía contraviniendo las disposiciones aduaneras.