Trump advierte a Israel: “Perderían todo el apoyo de Estados Unidos” si anexan Cisjordania
El presidente Donald Trump emitió una severa advertencia pública a Israel, afirmando que cualquier movimiento para anexar Cisjordania tendría como consecuencia la pérdida del respaldo de Estados Unidos.
En una entrevista con la revista Time publicada el jueves, Trump fue categórico al repetir en múltiples ocasiones: “No sucederá”. El mandatario justificó su postura explicando que: “No sucederá porque di mi palabra a los países árabes”, destacando el “gran apoyo árabe” recibido y sentenciando que “Israel perdería todo el apoyo de Estados Unidos si eso sucediera”.
Este contundente mensaje se produce en un contexto de creciente tensión. Según los reportes, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y sus aliados de derecha han estado evaluando opciones para anexar al menos una parte de Cisjordania. Esta reflexión es una respuesta directa a la ola de reconocimientos al Estado palestino por parte de gobiernos occidentales durante la pasada Asamblea General de las Naciones Unidas.
Precisamente, el miércoles anterior la Knéset israelí otorgó una aprobación preliminar a un proyecto de ley que busca aplicar la legislación israelí en Cisjordania. La votación, que coincidió con la visita del vicepresidente estadounidense J. D. Vance para fortalecer el alto el fuego en la Franja de Gaza, fue recibida con desaprobación por parte de la administración norteamericana. Al concluir su viaje, Vance no dudó en calificar la maniobra como “una estupidez” y expresó que le resultaba “un insulto”, reafirmando que “la política del gobierno de Trump es que Cisjordania no será anexada por Israel”.
Dentro de Israel, el proyecto de ley evidenció divisiones políticas. El propio Netanyahu mostró su oposición, aparentemente por temor a enemistarse con la administración Trump, lo que llevó a que casi la totalidad de los legisladores de su partido boicotearan la votación. El proyecto se aprobó por un estrecho margen de 25 a 24 en esta fase preliminar, aunque su futuro es incierto, ya que no está claro si conseguiría la mayoría necesaria en los 120 escaños de la Knéset.
Las críticas desde Washington no se limitaron al vicepresidente. El secretario de Estado, Marco Rubio, quien se reuniría con Netanyahu en Jerusalén, describió el intento de anexión como “potencialmente amenazante” para el plan de paz de Trump en Gaza.
Este episodio se enmarca en una política de larga data del gobierno de Netanyahu, que ha acelerado en los últimos años la expansión de asentamientos en Cisjordania. Esta medida es considerada ilegal por la mayoría de la comunidad internacional y, según los palestinos, erosiona cualquier posibilidad de un Estado independiente. La realidad sobre el terreno es que casi 500 mil colonos israelíes residen en Cisjordania junto a 3 millones de palestinos, en un territorio que Israel capturó durante la guerra de 1967.