El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, considera que la legislatura de Pedro Sánchez se encuentra «en perspectiva vegetativa» en la que la legitimación de ejercicio de de la la acción del gobierno «se ha ido desdibujando» debido a la falta de presupuestos y capacidad de gestión, pero cree que Puigdemont no tiene el botón para poner fin a la legislatura que, eso sí, cree que no llegará al final. García-Page resta credibilidad al órdago de Carles Puigdemont , aunque advirtió de que la situación política se ha vuelto insostenible. «Tenían el botón de encendido en el momento de investir al presidente Sánchez, pero no tienen el de apagado», señaló, en alusión al poder limitado de Junts. A su juicio, el expresidente catalán «no puede conseguir lo que pretende» porque el juego de dependencias ha convertido la legislatura en una trampa para todos los actores políticos. «Ahora mismo Puigdemont está prisionero del propio Sánchez y el Gobierno, a su vez, de Junts. Esa es la realidad», afirmó, insistiendo en que «desde el minuto uno esta legislatura es un laberinto sin salida». «Es una legislatura encerrada en sí misma, sin salida potable para prácticamente nadie del Gobierno ni de quienes le apoyaron », subrayó Page, que definió la actual etapa política como «una legislatura tramposa desde el principio, construida sobre equilibrios imposibles«. Page destacó además que solo una formación, Bildu, parece mantener su posición sin desgaste. «Con la única excepción pequeña de Bildu, todos los que apoyaron la investidura están en caída libre» , dijo, y añadió que el bloque de partidos que permitió la investidura de Sánchez «ha ido perdiendo legitimidad política y social a medida que avanzaba el mandato». No obstante, García-Page cree que será «muy difícil que se agote la legislatura» ya que el próximo año estará marcado por la falta de estabilidad«. Criticó además que el principal argumento para evitar los comicios sea el temor a una victoria de la derecha: «El único argumento para no convocarlas es que claramente ganaría la derecha y Vox . Eso, que lo reconocen ya todas las fuentes del Gobierno, resulta en sí mismo bastante inferiorizante». Sobre la continuidad de Sánchez como candidato, reconoció que lo lógico es que repita. «Si no fuera Sánchez, mucha gente pensaría que no va porque no puede o porque no quiere rendir cuentas ». Pero advirtió de que la gestión del Gobierno «va indisociada de la propia marca del PSOE», lo que complica el relevo político y electoral. Page ha lamentado además que «para muchísima gente en España» el PSOE y el «sanchismo» sean ya una misma cosa. «Se está analizando una gestión muy personalizada y no creo que los ciudadanos estén enjuiciando lo que ha significado el PSOE desde la democracia», ha afirmado. Preguntado por las investigaciones en torno al caso Koldo y la conocida como la 'fontanera de Ferraz', el presidente regional fue tajante. «Pienso que no ha habido financiación ilegal . Más bien, gente de enorme confianza del presidente se lo ha llevado .» Y añadió que estos casos «están descapitalizando al PSOE en términos de confianza y apoyo popular». Sobre Leire Díez expresó también su preocupación. «Forma parte de un esperpento, sinceramente. Me preocupa, porque algo de agua da la impresión de que hay en esa piscina». García-Page negó estar detrás de ninguna corriente interna crítica y defendió su posición socialdemócrata: «No estoy en ningún tipo de conspiración ni de movimiento. No tengo edad ni pretensión ». Reivindicó, no obstante, la necesidad de un partido «moderado, no fanático» , capaz de entenderse con el PP en cuestiones de Estado. «Mis principales discrepancias no están en lo social, sino en lo que más nos duele a todos: la ruptura de la igualdad entre españoles. La unidad y la igualdad de España van en este momento más unidas que nunca».