Ejército de Tierra: el despliegue secreto en Alicante que reúne a tres potencias extranjeras
Un ejercicio clave para certificar capacidades OTAN
Desde el 20 hasta el 31 de octubre, el Ejército de Tierra ejecuta su entrenamiento más importante del año. El MOE, con base en Rabasa (Alicante), lidera este ejercicio que busca certificar sus capacidades en operaciones especiales según los estándares de la OTAN.
El operativo, bautizado como Empecinado 2025, recrea conflictos bélicos simulados en los que se aplican técnicas avanzadas: combate en espacios cerrados (CQB), descenso con cuerdas (fast rope), inserción y extracción de unidades, desplazamientos anfibios y otros procedimientos específicos.
Presencia internacional: observadores y unidades activas
Las delegaciones extranjeras no actúan como una fuerza única. Mientras que Chile ha desplegado tropas, Reino Unido y Colombia participan como observadores estratégicos. Según medios oficiales chilenos, el país andino ha enviado 13 integrantes de su Brigada de Operaciones Especiales Lautaro, incluyendo oficiales y suboficiales.
Esta es la segunda vez que Chile participa en estas maniobras junto al MOE, tras su presencia en la edición anterior. Portugal también formó parte del operativo en aquella ocasión, aunque este año no ha trascendido su implicación.
Interoperabilidad, tecnología y táctica
El principal objetivo de la presencia chilena es mejorar la interoperabilidad con fuerzas OTAN y adquirir conocimientos técnicos y tácticos de los ‘boinas verdes’ españoles. Las maniobras incluyen uso de helicópteros, saltos al mar, y prácticas conjuntas con el apoyo logístico de otras bases militares nacionales.
Movimientos visibles desde tierra
Durante los días de entrenamiento, la población alicantina presencia sobrevolamientos de helicópteros militares, desplazamientos de vehículos blindados y simulacros de intervención rápida. Estas escenas forman parte del adiestramiento realista que busca acercarse lo máximo posible a situaciones de combate.
Una preparación que trasciende fronteras
Las operaciones especiales no se improvisan. En palabras de un exmilitar del MOE, el proceso se divide en tres fases: planificación, adiestramiento y ejecución. Durante estas jornadas, Alicante se convierte en un campo de pruebas internacional para las unidades de élite más experimentadas.
Refuerzo logístico y coordinación nacional
El MOE cuenta con apoyo de distintas bases del Ejército de Tierra, que ceden temporalmente aeronaves y recursos. Esto permite optimizar los tiempos de respuesta y entrenar en condiciones de máxima exigencia operativa.
Una ciudad militarizada de forma excepcional
El ejercicio Empecinado 2025 ha transformado temporalmente Alicante en un enclave estratégico. La ciudad no solo aloja a las fuerzas especiales nacionales, sino que se convierte en anfitriona de una experiencia militar compartida con países aliados y socios estratégicos en la lucha global contra amenazas comunes.
Las maniobras continuarán durante toda la semana, reforzando el papel de España como referente en operaciones especiales dentro del marco internacional de defensa y seguridad.