Seguridad rural, embalses y cooperación público-privada: presidenciables entregan propuestas en el sector agrícola
La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) inauguró una nueva edición del Encuentro Nacional de Agricultura (Enagro), instancia que reúne a actores clave del mundo gremial, empresarial y político para debatir los principales desafíos del sector.
Este año, el foco está puesto en el contexto político-económico que enfrenta la agricultura chilena, en un escenario marcado por la incertidumbre climática, la seguridad rural y las proyecciones de inversión. La apertura estuvo a cargo del presidente de la SNA, Antonio Walker, quien destacó la necesidad de “recuperar la buena política: la que une, la que propone y la que escucha”.
En tanto, la candidata del pacto Unidad por Chile y la DC, Jeannette Jara, planteó una agenda público-privada para los primeros 100 días de gobierno, con foco en innovación, cooperación tecnológica y apertura de mercados.
Jornada de cosecha de frutillas en el campo. Foto: Ministerio de Agricultura.
“Todos soñamos con un Chile más verde, más agrícola, con más tecnología e innovación”, señaló, subrayando la necesidad de avanzar en trazabilidad, certificación y cooperación tecnológica entre productores. Además, subrayó que “la agricultura es un gran motor de desarrollo para el país” y propuso el fortalecimiento de la agricultura familiar campesina e infraestructura hídrica multipropósito.
“Queremos consolidar también aquí estrategias público-privadas para la desalinización de las aguas con fines productivos y también consumo humano”, agregó.
Desde la vereda de Chile Vamos, Evelyn Matthei centró su intervención en el valor estratégico del campo chileno y en la necesidad de fortalecer la seguridad rural. La candidata destacó que “el principal dolor del campo chileno hoy es la inseguridad”, por lo que propuso crear un Sistema Nacional de Seguridad Rural con tecnología, mayor presencia policial y tipificación de delitos rurales con penas más altas.
Estado de Excepción Macrozona Sur. Foto: Agencia Aton.
“Vamos a necesitar carabineros con más equipamiento, con inteligencia, con presencia permanente en los campos”, afirmó, añadiendo que su compromiso es “terminar con el terrorismo en la Macrozona Sur en un año”. Asimismo, valoró el rol del sector agrícola como motor de desarrollo nacional, al representar el 20% de las exportaciones y sostener la identidad del país. “Cuando hablamos de agricultura no hablamos solo de producción, hablamos de alimentación, cultura, tradiciones y desarrollo sostenible”, expresó.
Matthei planteó que Chile debe posicionarse como un referente en la producción de alimentos sostenibles y saludables, con políticas que garanticen seguridad hídrica, apoyo a la agricultura familiar y modernización de instituciones como el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Dirección General de Aguas (DGA).
En tanto, el abanderado del Partido Republicano, José Antonio Kast, estructuró su exposición en torno a cinco ejes: “seguridad, infraestructura y logística, seguridad hídrica, control fitosanitario y reglas claras sin tanta burocracia”.
Producción agrícola comunitaria. Imagen: ©FAO/Rubí López.
En un tono simbólico, comparó el proceso electoral con una siembra: “Cinco es el número clave que tenemos para esa siembra del 16 de noviembre”, dijo, planteando que un gobierno suyo buscaría “buenos frutos” a partir de un trabajo conjunto con los productores.
El presidenciable republicano centró buena parte de su discurso en el deterioro de la seguridad en el mundo rural, al que calificó como una de las principales urgencias del país. “La crisis en seguridad en nuestro país es tan grave, tan lamentable, que necesitamos un gobierno de emergencia para enfrentarla”, señaló.
En materia productiva, Kast llamó a avanzar en infraestructura, modernización del riego y simplificación regulatoria, destacando que “si tuviéramos ya avanzados los embalses que faltan en O’Higgins o en el Maule, tendríamos una mejor seguridad hídrica”. También criticó las normas medioambientales “incumplibles” y la burocracia estatal que, a su juicio, “ahoga al campo”.
El encuentro cerró con un llamado transversal a fortalecer la colaboración entre el mundo público y privado para enfrentar los desafíos estructurales de la agricultura. Los puntos abordados en esta instancia serán claves para asegurar un desarrollo sostenible del sector en los próximos años.