El Gobierno apura la convocatoria a extraordinarias para frenar el dictamen y revivir el Plan Colchón
El Gobierno analiza apurar una convocatoria oficial de sesiones extraordinarias con temario asegurado del Presupuesto 2026 para frenar el dictamen que fijó la oposición para el próximo martes 4 de noviembre. Además, fuentes del oficialismo aseguraron ante El Cronista que podrían incluir otras reformas, como la de Inocencia Fiscal, conocida como la ley para incentivar la inyección de los "dólares debajo del colchón".
La oposición marcó diferencias con respecto del proyecto del Presupuesto que propuso el Presidente Javier Milei, pero el poder de fuerza disminuyó después de las elecciones del domingo. Por caso, el diputado de Encuentro Federal, Nicolás Massot, dijo que iba a proponer un dictamen alternativo que modifique le meta de superávit fiscal de 1,5 a 0,9 puntos para incluir el financiamiento de las leyes de Financiamiento Universitario, Emergencia Pediátrica y Discapacidad.
Sin embargo, los orquestadores de esa negociación quedarán afuera del nuevo Congreso. Las urnas, por caso, no le dieron ni una banca a la lista de Provincias Unidas encabezaba Florencio Randazzo junto a Margarita Stolbizer, Emilio Monzó y Danya Tavela, hoy diputados de EF y Democracia Para Siempre. Con esto, la conversación con el Ejecutivo se recrudece y la posibilidad de imponer condicionamientos es prácticamente nula.
Si bien la semana pasada en LLA amagaban con ceder con el pedido, especialmente considerando que el Presupuesto es una autorización de gasto y no necesariamente implica una obligación, hoy una alta fuente del partido lo descartó por completo: "Ni loco modifico la meta del superávit", aseguró en diálogo con El Cronista.
Pero el pleno votó un emplazamiento para firmar el dictamen la semana que viene y, ante ese escenario, el oficialismo evalúa distintas alternativas. La primera es conseguir que el dictamen de mayoría sea el de LLA: según diputados que integran la comisión de Presupuesto y Hacienda, esa es una posibilidad, aunque sea con firmas en disidencia.
Otra posibilidad, y la más buscada por el Gobierno, es frenar directamente el dictamen para tratar el Presupuesto después del recambio legislativo. Desde la oposición habían anticipado que la única forma en que cedan a dar de baja el emplazamiento es si había una certeza concreta del Ejecutivo de convocar a extraordinarias, de manera tal que no vuelva a suceder que se duerma el proyecto y lo vuelvan a prorrogar, como sucedió el año pasado.
Lo cierto es que el plan para pedir extraordinarias es algo que se da por hecho hace meses en el marco de las reformas que trabaja el Consejo de Mayo, pero ahora empezó a tomar forma. El ministro del Interior, Lisandro Catalán, lo deslizó en declaraciones radiales esta mañana: "Intuyo yo que no esperaremos. Conociéndolo al presidente, no descansa en su afán de sacar a la Argentina adelante, así que intuyo que puede haber un llamamiento a extraordinarias. Ya no lo descarto", dijo.
La reforma laboral y tributaria que buscará aprobar el Gobierno recién se darán a conocer a partir del 15 de diciembre, con el informe de la mesa del Consejo. Todavía no está decidido incluirlas en el temario, pero una fuente del oficialismo aseguró que lo que sí será prioridad es el proyecto de Inocencia Fiscal que presentó el ministro de Economía, Luis Caputo, y que el Congreso opositor nunca trató.
Desde el Gobierno dan por sentado que las extraordinarias van a convocarse, pero todavía no hay fechas definidas. El plan del oficialismo es pedirlas para diciembre, con un intervalo para las fiestas, y seguir todo en enero para descansar recién en febrero, pero no hay certezas de que los diputados estén dispuestos. Otra opción es que se retome a fines de enero directamente, y continuar durante febrero, como fue este año.
Lo que sí buscan es dar señales concretas, aunque no sea con el decreto publicado en el Boletín Oficial, para poder usar eso como carta de negociación en una próxima reunión paralela a la comisión de Presupuesto. Según pudo saber El Cronista, el oficialismo trabaja para que sea mañana mismo o en los próximos días, en aprovechamiento de que estarán en el Congreso los funcionarios de Economía.
Este martes asistió la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, mientras que el miércoles retomará la exposición el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, quien fue la semana pasada a este encuentro secreto que convocó el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, junto a diputados "dialoguistas".
De allí no salieron contentos algunos opositores que se encontraron con la pared de la cartera económica: de hecho, Miguel Ángel Pichetto se enojó notoriamente con Guberman por no mostrar margen de negociación y de allí tanto Massot como Pablo Juliano, el jefe de bloque radical de DPS, le dijeron a la prensa que la reunión no había sido buena.
Ahora, con la victoria legislativa bajo el brazo, la conversación podría ser distinta. Si bien el Gobierno mantiene un tono de diálogo y no se muestra sobregirado por el triunfo de las urnas, si Economía no cedía ante los pedidos de la oposición la semana pasada difícilmente lo haga ahora. Las señales deberán ser políticas, y de allí puede surgir efecto la comunicación oficial de las extraordinarias.