Los astilleros de Cádiz se preparan para un proyecto militar que transformará la defensa española
San Fernando, favorita para liderar la nueva era naval
La factoría de Navantia San Fernando reúne todos los requisitos para acoger la construcción del futuro buque de inteligencia de la Armada Española. Según fuentes del sector, la experiencia acumulada en proyectos de alta complejidad convierte a este enclave gaditano en la principal candidata.
El Consejo de Ministros aprobó el pasado 21 de octubre el inicio de los trabajos de ingeniería del buque tecnológico —denominado BAM AGI— con un presupuesto inicial de 14 millones de euros y un plazo de desarrollo de 11 meses. Este proyecto se inscribe en el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y Defensa 2025-2031, que busca reforzar la soberanía tecnológica de España.
Un relevo para el veterano ‘Alerta’
El BAM AGI sustituirá al histórico buque ‘Alerta’, en servicio desde hace más de tres décadas. Este navío, adquirido por la Armada en 1992, fue diseñado originalmente como transporte auxiliar por la marina alemana en los astilleros de Rostock. Su relevo se considera imprescindible para mantener la capacidad de inteligencia y guerra electrónica de la flota española.
La nueva unidad contará con capacidades avanzadas de intercepción de señales, análisis de emisiones y operaciones cibernéticas. Su desarrollo se alinea con el Programa Santiago, impulsado por el Estado Mayor de la Defensa, que persigue modernizar los sistemas de obtención de datos en los tres ejércitos.
Un buque pensado para la guerra digital
El diseño del BAM AGI lo integrará en la familia de Buques de Acción Marítima (BAM). Este tipo de plataformas modulares ha demostrado una notable eficacia en misiones de patrulla, vigilancia y apoyo logístico. Sin embargo, la versión AGI se centrará en el dominio informativo: la guerra electrónica y la ciberdefensa.
El futuro buque actuará como un “centro de inteligencia flotante”, capaz de detectar, interceptar y analizar señales electromagnéticas con precisión. Su principal arma no será el fuego, sino la información. En la práctica, se convertirá en la herramienta clave de la Armada para afrontar los nuevos desafíos de la guerra tecnológica.
Impacto económico e industrial
La adjudicación del proyecto a la Bahía de Cádiz consolidaría un nuevo ciclo industrial en la región. Navantia prevé implicar a más de 900 empresas nacionales en la cadena de suministros, incluyendo firmas de referencia como Indra Sistemas y Navantia Sistemas. La construcción del BAM AGI asegurará años de actividad en los astilleros de San Fernando y Puerto Real, reforzando el empleo y la especialización técnica.
Los primeros trabajos se centrarán en definir la arquitectura de sistemas, los sensores de inteligencia y las capacidades de enlace de datos en red. Estos elementos serán esenciales para integrar el buque en la denominada Nube de Combate, el entorno colaborativo de información militar de nueva generación.
Un proyecto de soberanía tecnológica
El Gobierno ha subrayado que el desarrollo de este buque no solo moderniza la flota, sino que fortalece la autonomía industrial y tecnológica de España. La construcción de los BAM de segunda serie, actualmente en curso en Puerto Real, complementará la llegada del BAM AGI, configurando una flota moderna y digitalizada.
Herencia y futuro de los BAM
Los cuatro BAM de la primera serie —Tornado, Meteoro, Rayo y Relámpago— fueron construidos en San Fernando entre 2009 y 2012. A ellos se sumaron más tarde el Furor y el Audaz, ejemplos de eficiencia y versatilidad en operaciones internacionales. El BAM AGI representará la evolución natural de esta línea, adaptada a las necesidades del siglo XXI.
La apuesta del Estado por los astilleros gaditanos marca un antes y un después en la industria naval española. Con el BAM AGI, Cádiz se consolida como el epicentro tecnológico de la defensa marítima nacional.
La inteligencia, nuevo poder marítimo
El futuro Buque de Inteligencia redefine el concepto de supremacía naval. Su valor no reside en el armamento, sino en la información. En un contexto global dominado por la ciberseguridad y la guerra de datos, el BAM AGI encarna el cambio estratégico hacia una Armada más conectada, silenciosa y precisa.
La Bahía de Cádiz se prepara para iniciar este proyecto histórico, que unirá ingeniería, defensa y tecnología avanzada en un mismo casco. España, a través de Navantia, confirma así su posición como potencia industrial en el nuevo paradigma de la defensa inteligente.