Empresarios de Israel anuncian acciones legales contra el Sabadell por impedirles hacer negocios
- Denuncias de discriminación
- Cuentas inmovilizadas y fondos retenidos
- El Sabadell se defiende
- El decreto que ha desatado el conflicto
- Preocupación entre las comunidades judías
Esta norma fue aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez con el objetivo de reforzar el embargo a Israel y prohibir la importación de productos procedentes de los asentamientos ilegales en Gaza y Cisjordania.
El banco niega haber bloqueado las cuentas y asegura que no ha modificado su política con clientes israelíes, aunque reconoce que el decreto le obliga a ejercer un mayor control y exigir documentación adicional para cumplir con la legislación vigente.
Denuncias de discriminación
La controversia comenzó el 26 de octubre, cuando el escritor israelí Hen Mazzig publicó en redes sociales que “los israelíes en España sufren la congelación de sus cuentas bancarias tras la promulgación del nuevo decreto contra el genocidio en Gaza”.
A raíz de esa denuncia, otros clientes israelíes relataron experiencias similares con el Sabadell, que habría solicitado a todos ellos firmar declaraciones en las que aseguren no tener vínculos comerciales con los asentamientos israelíes.
Los formularios enviados por el banco piden información detallada sobre las operaciones realizadas, los beneficiarios finales y el origen de los productos, además de una confirmación por escrito de que no proceden de los asentamientos en los territorios palestinos ocupados.
Según fuentes cercanas a los afectados, cada pago o transferencia requiere ahora la aprobación del departamento de cumplimiento normativo, lo que, en la práctica, ha supuesto la paralización de su actividad económica.
Cuentas inmovilizadas y fondos retenidos
Algunas compañías con capital israelí en España aseguran haber recibido advertencias de que los fondos no se liberarían hasta presentar las declaraciones exigidas por el banco, lo que en la práctica ha supuesto una congelación de sus cuentas.
Varias de ellas no pueden acceder a su dinero ni efectuar transacciones básicas, lo que ha encendido las alarmas entre los empresarios con doble nacionalidad.
Fuentes cercanas a la Cámara de Comercio e Industria España-Israel confirman a Confidencial Digital que la situación es “preocupante”. “Se trata de una interpretación muy laxa del acuerdo ministerial del Gobierno, que afecta no solo a empresas, sino también a particulares, y eso es lo más grave”.
Aseguran que “a los empresarios con doble nacionalidad se les está impidiendo operar a través del Sabadell” y que ya se preparan acciones legales con el apoyo de bufetes de abogados especializados en derecho internacional.
El Sabadell se defiende
Desde el Banco Sabadell niegan categóricamente haber bloqueado cuentas o suspendido operaciones con Israel.
En respuesta a las consultas de Confidencial Digital, la entidad explica que “mantiene relaciones comerciales tanto con clientes de Israel como con clientes que operan con dicho país, y esta política no ha tenido ninguna variación ni está previsto que la tenga”.
El banco asegura que el nuevo decreto obliga a todas las entidades financieras españolas a extremar el control de determinadas operaciones mediante la presentación de documentación adicional, “independientemente de la nacionalidad del cliente, y con el único objetivo de cumplir la legislación vigente”.
Añade que “esta situación no ha supuesto en ningún caso la congelación de cuentas ni dejar de realizar operaciones con este país”.
El decreto que ha desatado el conflicto
El origen del problema se encuentra en el Real Decreto-ley 10/2025, aprobado a finales de septiembre, que refuerza el embargo de armas a Israel y prohíbe la importación de productos procedentes de los asentamientos israelíes en territorios ocupados.
La medida forma parte de un paquete más amplio de iniciativas impulsadas por el Ejecutivo español para detener lo que Pedro Sánchez calificó como “el genocidio en Gaza”, perseguir a sus responsables y apoyar a la población palestina.
El decreto también impide el tránsito por puertos españoles de buques que transporten combustible destinado a las fuerzas armadas israelíes, deniega la entrada al espacio aéreo español de aeronaves con material de defensa para Israel y restringe los visados a personas vinculadas con violaciones de derechos humanos en Gaza.
Además, limita los servicios consulares a españoles residentes en asentamientos ilegales y refuerza la cooperación humanitaria con la Autoridad Palestina y la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, UNRWA, a la que España ha comprometido 10 millones de euros adicionales.
Preocupación entre las comunidades judías
La Asociación Española de la Banca (AEB) ha optado por el silencio institucional y ha declarado que “no tiene nada que decir sobre este asunto”.
En cambio, la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) ha confirmado que ha recibido quejas de varios afectados y ha enviado una carta al Sabadell solicitando información.
“Hemos sido conocedores de este asunto directamente por parte de algunos afectados y por las redes sociales. Hemos pedido explicaciones al banco”, ha señalado la organización.