El sorprendente precio que España pagará por este tipo de caza turco frente a sus rivales europeos
Un contrato que multiplica su valor en solo cuatro meses
El programa Integrated Training System – Combat (ITS-C) aprobado por el Ejecutivo español incluye la compra de 45 unidades del caza ligero TAI Hürjet, desarrollado por Turkish Aerospace Industries (TAI) en colaboración con Airbus Defence and Space. El importe total asciende a 3.120 millones de euros, una cifra que duplica la previsión inicial anunciada por el Ministerio de Defensa en junio, cuando se hablaba de 1.375 millones para una flota de 28 a 30 aparatos.
Según datos oficiales del Ministerio de Defensa (fuente oficial), el contrato abarca no solo las aeronaves, sino también simuladores, repuestos, formación y apoyo logístico. No obstante, el salto presupuestario del 126 % en apenas cuatro meses plantea dudas técnicas y financieras sobre el desglose real del gasto.
Comparativa internacional: los precedentes de Polonia e Italia
El coste medio de cada Hürjet se sitúa, según las cifras aprobadas, en torno a los 69,33 millones de euros por unidad. Esto contrasta con los precios de contratos equivalentes firmados por otros países europeos. En 2022, Polonia adquirió 48 cazas ligeros FA-50 —la versión de combate del surcoreano T-50— por unos 3.029 millones de euros, lo que supone un coste unitario aproximado de 61 millones. En 2018, el gobierno polaco también compró cuatro M-346 Master a Italia por 115 millones, con un precio medio de 28,75 millones de euros.
Si se toma como referencia el coste más alto estimado por mandos militares españoles, de 20 millones por unidad de Hürjet, la flota completa de 45 aparatos alcanzaría un valor máximo de 900 millones. La diferencia hasta los 3.120 millones aprobados implica un sobrecoste del 246 %, que debería justificarse por elementos adicionales del programa que aún no han sido detallados públicamente.
Un avión en desarrollo con riesgo tecnológico
El TAI Hürjet realizó su primer vuelo en abril de 2023 y todavía se encuentra en fase de certificación. Su diseño busca sustituir al Northrop F-5 en Turquía y competir en el mercado internacional como entrenador avanzado y caza ligero de bajo coste operativo. Sin embargo, al no haber sido incorporado aún por ninguna fuerza aérea, su fiabilidad y madurez tecnológica están por demostrar.
En comparación, el M-346 de Leonardo y el T-50 Golden Eagle de Korea Aerospace Industries (KAI) acumulan años de servicio y miles de horas de vuelo en entornos de entrenamiento y combate simulado. Ambos modelos cuentan con homologaciones NATO y registros de mantenimiento contrastados, elementos clave para reducir los riesgos de un programa de instrucción de pilotos de caza.
Participación industrial española: argumento y coste
Fuentes del sector indican que la participación de empresas españolas de defensa en el ensamblaje, integración de sistemas y mantenimiento ha sido uno de los argumentos para justificar el acuerdo. Airbus España, Indra y otras firmas nacionales participarían en el desarrollo de un simulador avanzado y en el suministro de componentes críticos, lo que teóricamente aumentaría el retorno industrial.
Sin embargo, incluso contemplando una participación industrial significativa, el coste total continúa siendo anómalamente alto frente a programas equivalentes. Si se atribuyera un 25 % del presupuesto a compensaciones industriales y transferencia tecnológica, el valor del paquete de aeronaves y sistemas seguiría superando los 50 millones de euros por unidad, por encima del rango habitual de entrenadores avanzados.
Implicaciones presupuestarias y estratégicas
La inversión en el Hürjet coincide con el inicio del relevo de los F-5BM del Ala 23, estacionados en la base aérea de Talavera la Real. Estos aviones, con más de cinco décadas de servicio, requieren sustitución urgente. No obstante, el coste del nuevo sistema de entrenamiento podría afectar al calendario de otros programas de modernización del Ejército del Aire, como la renovación de los C-101 y la ampliación de la flota de Eurofighter.
Desde un punto de vista técnico, el Hürjet ofrece un motor General Electric F404-GE-102 de 17.600 libras de empuje, velocidad máxima Mach 1,4 y capacidad de portar armamento aire-aire y aire-tierra ligero. Aunque competitivo en prestaciones, su configuración monomotor y el nivel de desarrollo pendiente suponen un desafío para la integración en un entorno operativo europeo.
El factor político y la proyección internacional
El acuerdo con Turkish Aerospace Industries se interpreta también como un gesto político hacia Ankara, socio de la OTAN pero con tensiones recurrentes con Bruselas. Turquía busca consolidar el Hürjet como plataforma de exportación en Europa, y la participación de España podría abrirle las puertas de nuevos contratos en el continente.
Para España, el beneficio potencial sería el acceso a capacidades de desarrollo conjunto en futuros programas de cazas de entrenamiento o combate ligero, aunque a corto plazo el retorno económico no parece compensar el sobrecoste actual.
Conclusión técnica: un coste que exige transparencia
En términos puramente técnicos y financieros, el programa Hürjet español presenta inconsistencias notables entre el valor unitario teórico del avión y el importe total aprobado. Sin una desagregación pública del contrato —detallando costes de integración, formación, soporte y participación industrial—, resulta difícil justificar que cada unidad supere los 69 millones de euros.
La adquisición del TAI Hürjet supone un avance en la renovación de la flota de entrenamiento española, pero también un desafío para la eficiencia del gasto en defensa. La transparencia y la trazabilidad del presupuesto serán claves para determinar si este contrato representa una apuesta tecnológica o un exceso financiero difícil de explicar.