Sergio Vila-Sanjuán
Balmoral se enfrenta a la desaparición de una mujer y al robo de dos valiosos objetos artísticos, en el museo Marés y en la catedral de Barcelona respectivamente. La intriga está bien dosificada, pero el tema de la novela es el barrio Gótico de la Ciudad Condal, donde se suceden los hechos, ya que, al hilo de la investigación, vamos conociendo la historia del lugar: diversas leyendas, acontecimientos relevantes, como el intento de asesinato de Fernando el Católico o la reunión del Consejo del Toisón de Oro, presidida por Carlo V, entre otros sucesos. También se hace hincapié en las disputas entre los defensores y los detractores de la reconstrucción del barrio a finales del siglo XIX y hasta la primera mitad del XX.
Lo culto y lo costumbrista se describe con acierto, así como la relación de Balmoral con diversos personajes de la cultura, de la política, con algunos eclesiásticos, con personas de la zona... A esto, se añaden las referencias a algunos de los establecimientos más tradicionales del lugar. La novela se lee con interés, sobre todo por la información que ofrece sobre la ciudad y acerca de su barrio más emblemático. Además, Balmoral es un personaje cercano al lector, con su modo de ser pacífico, irónico a veces, pero siempre cordial.