Guardia Civil: lo que está en juego en las elecciones internas más decisivas del año
La Guardia Civil elige a sus representantes clave
Durante el martes 30 y miércoles 31 de octubre, los miembros en activo del Instituto Armado participarán en unas elecciones que determinarán la composición del Consejo de la Guardia Civil. Este órgano, esencial para la interlocución entre los agentes y la Administración, se renovará parcialmente con vocales elegidos por cada una de las escalas del cuerpo.
La distribución es la siguiente: 12 vocales para la escala de Cabos y Guardias, 2 para Suboficiales, 1 para Oficiales (Escala Facultativa Técnica) y 1 para la Escala Superior de Oficiales. Por cada 6.000 agentes en activo, se suma un vocal adicional, lo que refleja el peso representativo de cada nivel jerárquico.
Las asociaciones en liza
La pugna por los asientos del Consejo involucra a algunas de las asociaciones más influyentes del panorama profesional. Para la escala de oficiales, se presentan AUGC, AEGC, Unión de Oficiales, JUCIL y APROGC. En suboficiales compiten IGC, AUGC, Unión GC, AEGC, ASES-GC, JUCIL y APROGC. Por su parte, en la escala de Cabos y Guardias figuran como candidatas la Asociación Profesional de Cabos, IGC, AUGC, AEGC, JUCIL y APROGC.
La representación obtenida por cada organización marcará su capacidad de influencia sobre las futuras políticas internas de la institución.
Funciones del Consejo: más que representación
El Consejo de la Guardia Civil no se limita a ser una cámara consultiva. Entre sus atribuciones se incluyen la emisión de informes vinculantes sobre el estatuto profesional, el régimen disciplinario, y la gestión de condiciones laborales y retributivas.
Además, tiene voz en la planificación de la formación, los planes de previsión social, el calendario de vacaciones y licencias, y otras cuestiones que afectan al bienestar y desempeño de los agentes.
Los grandes retos del nuevo mandato
Según destacan fuentes asociativas, el nuevo Consejo deberá abordar dos demandas históricas: la equiparación salarial con cuerpos como los Mossos d'Esquadra o la Ertzaintza, y la inclusión de la Guardia Civil entre las profesiones de riesgo. Esta última petición no solo tendría repercusiones simbólicas, sino también en beneficios como la jubilación anticipada y condiciones de servicio especiales.
Ambas cuestiones, de acuerdo con el Ministerio del Interior, forman parte de la agenda prioritaria del nuevo órgano representativo. Sin embargo, su avance dependerá en gran medida del equilibrio de fuerzas resultante tras las elecciones.
Un proceso decisivo para la evolución interna
El resultado de estas elecciones marcará el tono de las relaciones entre los agentes y la administración en los próximos años. Las asociaciones que logren mayor representación tendrán una plataforma más sólida para defender sus propuestas y presionar por cambios estructurales dentro del cuerpo.
En un contexto de creciente demanda por mejores condiciones y reconocimiento profesional, la composición del nuevo Consejo podría ser clave para desbloquear reformas largamente esperadas.