El arte moderno se instala en tu salón: Samsung y el Centro Pompidou transforman la experiencia estética
En un momento en que el arte busca nuevas formas de
habitar, Samsung y el Centro Pompidou han sellado una colaboración que
trasciende el ámbito del museo. A partir de noviembre de 2025, 25 obras
maestras de la colección del Pompidou estarán disponibles en Samsung Art Store,
accesibles desde los televisores The Frame y The Frame Pro. Esta alianza no
solo democratiza el acceso al arte, sino que lo convierte en parte de la experiencia
doméstica más sofisticada.
La selección incluye piezas icónicas como El marco de
Frida Kahlo, Gelb-Rot-Blau de Kandinsky, Nueva York de Mondrian y
La Tristesse du Roi de Matisse. Obras que han definido el siglo XX y que
ahora pueden convivir con tu sofá, tu rutina y tu estilo, todo un lujo para los
que disfrutamos del arte. En palabras de Gaële de Medeiros, directora de
Desarrollo Internacional del Pompidou, esta colaboración permite que el arte
“siga siendo visto, compartido y vivido”, incluso mientras el museo se renueva.
Tecnología que embellece sin invadir
La propuesta de Samsung no se limita a reproducir imágenes: convierte la pantalla en un lienzo digital sin reflejos, gracias a la tecnología Neo QLED de The Frame Pro. Este modelo, galardonado por su diseño, ofrece negros más profundos, colores más brillantes y una instalación sin cables visibles, gracias al sistema One Connect inalámbrico. El resultado es una integración estética que respeta la decoración y potencia la atmósfera visual del hogar.
Además, los marcos intercambiables permiten adaptar el
televisor al estilo de cada espacio, desde ambientes minimalistas hasta
interiores maximalistas. En este sentido, The Frame Pro no es solo un
dispositivo: es una pieza de diseño funcional que responde a las
exigencias de quienes valoran tanto la belleza como la tecnología.
Arte, lifestyle y nuevas formas de contemplación
Para quienes viven el arte como parte de su identidad
estética, esta colaboración representa una evolución natural. El arte ya no se
limita a las paredes de los museos ni a las galerías: se convierte en parte de
la narrativa visual del día a día. Desde una rutina de skincare frente a
Kandinsky, hasta una cena íntima bajo la mirada de Matisse, el arte se instala
en los momentos cotidianos con una presencia sutil pero poderosa.
Samsung Art Store ya colabora con instituciones como el
Museo del Prado, el MoMA, la Tate y el Musée d'Orsay, pero la incorporación del
Pompidou refuerza su compromiso con el arte moderno y contemporáneo. Esta
expansión permite que más personas descubran obras que antes solo podían verse
en París, y que ahora forman parte de una experiencia cultural personalizada.
¿Qué significa tener un museo en casa?
Más allá del impacto visual, esta propuesta redefine el
concepto de lujo. Tener acceso a obras de Chagall, Miró o Yves Klein desde el
salón no es solo una cuestión de estética: es una forma de vivir el arte como
parte del bienestar. En un contexto donde el diseño interior se vincula cada
vez más con la salud mental y la inspiración, contar con una pantalla que se
transforma en galería es una declaración de principios.
Como señala Daria Greene, directora de Contenido y Curación
de Samsung, “el arte no pierde su poder cuando se cierran las puertas de los
museos, sino que encuentra otras nuevas formas de exponerlo”. Esta frase resume
el espíritu de una colaboración que no solo acerca el arte, sino que lo reinterpreta
como experiencia emocional.
Una invitación a rediseñar tu espacio
La colección estará disponible en los modelos 2025 de
Samsung, incluyendo las series Neo QLED 8K, Neo QLED 4K y QLED. Esto amplía las
posibilidades para quienes buscan integrar arte en su hogar sin comprometer la
calidad de imagen ni el diseño. La propuesta es clara: transformar el salón en
un espacio de contemplación, belleza y cultura.
En definitiva, esta alianza entre Samsung y el Centro
Pompidou no es solo una estrategia tecnológica: es una invitación a vivir el
arte como parte del lifestyle contemporáneo. Una forma de convertir cada rincón
del hogar en una experiencia estética consciente, donde la belleza no se
exhibe, sino que se comparte.