María Fernanda Espinosa: “Se necesita un shock fuerte para la ONU” debido a la crisis presupuestaria
Con creciente insistencia, se ha pedido reformar las Naciones Unidas ante las crisis globales y una significativa reducción de su presupuesto. Para abordar este tema, RFI recibió en sus estudios a María Fernanda Espinosa, la primera mujer latinoamericana en presidir la Asamblea General de la ONU en 2018 y actual presidenta de Global Women Leaders.
Espinosa fue invitada al Foro de París sobre la Paz, cuyo lema es “Nuevas coaliciones para la paz, personas y el planeta”.
La ONU necesita un “shock fuerte”
Al ser consultada sobre la iniciativa ONU 80 del Secretario General, que busca reorganizar la institución, Espinosa señaló que esta surge por un profundo recorte presupuestario, estimado en un 20% del presupuesto central de operación de la organización.
“Lamentablemente, tiene que venir un shock fuerte de reducción de presupuestos para algo que la organización necesitaba hacer de todas maneras,” señaló Espinosa.
La excanciller ecuatoriana explicó que esta “cura de austeridad” ha impactado al sector humanitario y al de operaciones de mantenimiento de la paz, siendo una oportunidad para un proceso de modernización.
Espinosa indicó que el trabajo de ONU 80 debe ser un “ejercicio político de repriorización, de racionalización, de modernización, donde se vele por la transparencia, el impacto y la rendición de cuentas”. Criticó que la ONU ha producido más de 40.000 mandatos en 80 años, de los cuales más del 80% no tienen mecanismos de revisión o rendición de cuentas.
Reforma del Consejo y la paz
Respecto a las críticas sobre el Consejo de Seguridad, que puede ser paralizado por el sistema de vetos, Espinosa reconoció que la reforma es un proceso de más de veinte años, pero que la voluntad política es clave. No obstante, advirtió que no solo se debe reformar el Consejo, sino también los métodos de trabajo de la Asamblea General y toda la arquitectura del sistema.
Sobre la construcción de la paz, Espinosa afirmó que debe ser una acción colectiva: “La paz no es una ausencia de guerra nada más. La paz se construye con igualdad, con justicia, con dignidad.”
Finalmente, la expresidenta de la Asamblea General de la ONU abordó la preocupación por el crimen organizado en Latinoamérica, señalando que es un “flagelo” transnacional que obstruye el desarrollo y que requiere una plataforma de cooperación internacional coordinada por los Estados afectados.