India gana un mundial femenino que puede impulsar un cambio social
De forma casi clandestina para los lugares los que el cricket no es un deporte de masas, o ni siquiera un deporte minoritario -prácticamente todos, salvo los del antiguo Imperio Británico y su zona de influencia- se ha celebrado durante el último mes el Campeonato del Mundo femenino de cricket. Pero en estos el acontecimiento ha sido vivido como un evento de gran alcance deportivo e incluso social. Tanto por sus peripecias organizativas como por el hecho de que por primera vez en la historia ha habido dos naciones 'coloniales' en la final (India y Sudáfrica), el significado sociológico del triunfo de las primeras y el hecho de que, como pasó en el recientemente celebrado mundial femenino de rugby, la audiencia haya batido récords.