Ni María Jesús Montero , la vicepresidenta primera del Gobierno y candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía, ni la erosión electoral provocada por la crisis de los cribados de cáncer de mama. Para el presidente andaluz, Juanma Moreno , el rival más temido en las elecciones autonómicas de la primavera próxima es Vox. El partido de Santiago Abascal es «el adversario más complejo » al que se enfrenta y el que «nos puede romper la mayoría [absoluta]» que consiguió en los últimos comicios celebrados el 19 de junio de 2022. Lo ha dicho este viernes durante la presentación de su libro 'Manual de convivencia. La vía andaluza', editado por Espasa, en el Círculo de Economía de Barcelona, durante un coloquio con la periodista de la Sexta Dayana García. El presidente de la Junta de Andalucía ha señalado qu e «ahora mismo no tenemos garantizada la mayoría absoluta », aunque «estamos cerca», por lo que se declara optimista y convencido de que «el voto útil va a funcionar», según recoge Europa Press. A la izquierda, se sitúa un PSOE «que está desapareciendo», pero la inquietud viene por el flanco derecho, por Vox. Para contrarrestarlo, asegura que no se va a «travestir» escorando a la derecha su discurso porque « en política, como en la vida, funciona lo auténtico ». En juego está la estabilidad de Andalucía, remarca. Moreno ha reconocido que le pasó factura en las encuestas de intención de voto los retrasos en el diagnóstico de cáncer de mama de 2.317 mujeres cuyas mamografías arrojaban resultados sospechosos de lesión tumoral . «Lo puedo decir públicamente: bajamos seis puntos», información que ha conocido a través de los sondeos mensuales de su partido, pero «ya lo hemos recuperado». Ha salido la «peor y más dolorosa» crisis que ha vivido en sus siete años de mandato, motivado por un problema de comunicación de resultados de mamografías dudosas sobre la malignidad del tumor de las pacientes de cáncer de mama. No obstante, ha esgrimido que de las 2.713 afectadas « el 99% no tiene lesiones tumorales » dentro de un programa donde se hacen medio millón de mamografías. El origen del desafortunado episodio tiene su epicentro en «una jefatura de servicio que se saltó el protocolo » en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, que suma el 90% de los retrasos. «Aquello fue un error y asumo que es un error», ha admitido. Dicho esto, ha señalado que ha habido « cosas que no eran verdad », en una referencia velada al archivo de la denuncia que interpuso la asociación Amama por la Fiscalía de Sevilla sobre la manipulación y borrado de mamografías. El mandatario andaluz ha asegurado que « fui injustamente tratado » por cuanto ha reivindicado que si ha habido un área de gestión que «más he cuidado» ha sido la sanitaria, ámbito donde se ha retratado muy sensibilizado por un episodio personal como fue la muerte de su padre por cáncer. « Al traspiés del cribado que nos ha golpeado » se ha sumado el hecho de «llevar siete años en el gobierno» porque «eso desgasta». Este sábado, la secretaria general del PSOE-A, vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero , ha vuelto a la carga contra el presidente andaluz por su gestión en la crisis de los cribados. «¿Está diciendo Moreno que 'afortunadamente' a 23 mujeres, como mínimo, se les ha diagnosticado un cáncer que podría haberse detectado mucho antes?», ha expresado la socialista, para criticar que las mujeres «no somos un mero porcentaje» y que «cada vida importa». En un comunicado publicado en su cuenta de X, Montero ha mostrado su rechazo a las palabras del líder popular, en relación con el 1% de andaluzas a las que se les diagnosticó de forma «tardía» cáncer de mama debido a fallos en el programa de cribado. Cuando «estalló el escándalo», el presidente andaluz culpó al llamado «protocolo de Montero», mientras que ahora sostiene que «el problema fue que una jefatura de servicios se saltó dicho protocolo», advirtió la ministra. «No vamos a parar hasta conocer la verdad», ha subrayado Montero, «nos va la vida en ello».